Explican por qué el 50% del sueldo se fue a mitad de mes

El ingreso disponible en los hogares mejoró en 2025, pero aún está por debajo del que quedaba en el hogar a fines de 2023.

sábado 07/02/2026 - 11:26
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El ingreso disponible en los hogares –el “puchito” que queda luego de pagar los gastos fijos en casa– se habría recuperado en diciembre pasado frente a un año atrás, pero aún sigue siendo menor al que tenían las familias en ese mismo mes de 2023, apenas días después de la llegada de Javier Milei a Casa Rosada.

Eso explica, en parte, que el consumo masivo haya tenido una recuperación aletargada el año pasado luego del derrumbe que mostró en 2024. Según la consultora Scentia, que sigue el trajinar en los supermercados, el acumulado de 2025 cerró con un incremento del 2% en comparación con el primer año libertario, cuando se había desplomado —según la misma firma— un 14%.

Empiria, la consultora privada que dirige el exministro de Economía, Hernán Lacunza, afirmó además que, según los datos de noviembre que relevó, el ingreso disponible cayó por tercer mes consecutivo, lo que fue una señal de alerta. “En diciembre 2025 será 5% superior al de diciembre 2024, pero 4% inferior al de diciembre 2023″, proyectaron en la firma.

Además, dejaron un panorama sugestivo de cara al futuro. “En octubre-noviembre cayó un poco el ingreso disponible; ya no está estable. Nos da que entre gastos fijos (23%) y cuotas de préstamos (26%), ya al día 5 del mes se te fue la mitad del sueldo; que el crédito al consumo con tarjetas o personales, como motor suplementario llegó a un límite; que la gente empezó a no pagar en término, o sea, que hay una morosidad récord y, como consecuencia, que con esa data el consumo está complicado”, dijeron a LA NACION.

Según el informe de Empiria, el ingreso disponible cayó 1% real en noviembre, “la mayor contracción desde febrero del 2024”. Los técnicos de la consultora afirmaron que entre agosto —máximo registrado desde noviembre 2023—, acumula una caída de 2,1%, tras tres meses consecutivos de reducción.

“Por la baja base de comparación y el arrastre estadístico por la recuperación de fines de 2024, el ingreso disponible en 2025 crecerá 12% con respecto al año previo, aunque con una clara desaceleración a mediados de año y merma en el último cuarto. En diciembre de 2025, el aumento interanual sería de solo 5% respecto a igual mes de 2024, pero seguirá siendo 3,7% inferior a diciembre de 2023. Para 2026, de confirmarse una desaceleración de la inflación, se espera una leve mejora del 1%”, pronosticaron los expertos de la consultora de Lacunza.

La caída se explica, indicó Empiria, por una merma de los ingresos, “amplificada” por un aumento de los gastos fijos. Básicamente, se explicó que el conjunto de los ingresos cayó 1% en noviembre, “la mayor caída desde febrero de 2024”.

“Todos los salarios se redujeron en términos reales: los registrados se redujeron 0,6% —tercera contracción consecutiva—, los del sector privado formal 0,3% y los del sector público 1,3%. Por su parte, los ingresos no registrados habrían caído 0,4% en el mes. Los ingresos no laborales, a partir de la aceleración de la inflación y su fórmula de ajuste de indexación con rezago, son los que más caen”, dijeron.

El ingreso disponible, contaron, bajó para todos los sectores de la población, pero las magnitudes fueron distintas. “Para los deciles 1-4 de la población, el ingreso disponible cayó 1,2%, mientras que, para la población del decil 8-10, el ingreso disponible decreció 0,9%”, explicaron sobre la desigualdad.

Del lado de los gastos, agregaron en la consultora, la caída en los precios del transporte público (0,7% en términos reales) y en el precio del agua (-1,4%) no pudieron compensar los aumentos de la electricidad (1,4%), las expensas (0,9%) y los alquileres (0,4%). “Los gastos fijos representaron 22,7% del ingreso en noviembre, 7,4 puntos porcentuales más que hace dos años”, describieron.

El crédito y el salario
Por otra parte, los autores del informe contaron que las cuotas de créditos ya representan el 26,3% de la masa salarial registrada, según los datos proporcionados por el propio Banco Central (BCRA). “Es el máximo registrado en casi 20 años”, calificaron los expertos.

“Además de los casi ocho puntos de ingreso disponible incrementales que tomó el gasto fijo, otros 15 se habrían ido al pago de cuotas. De los 26,3 puntos, 14,6 pertenecen a créditos personales, 9,3 a tarjetas de crédito, 1,7 a créditos prendarios y 0,7 a créditos hipotecarios. Es decir, 86% de la carga de deuda son créditos de corto plazo, lo que refleja la tipología de financiamiento que toman los hogares”, escenificaron los especialistas de Empiria.

“En una economía más estable y con mayor previsibilidad, los horizontes se alargarían y el crédito de largo plazo (primero prendarios, luego hipotecarios) ganaría participación. La reducción de la inflación es uno de los factores explicativos, por dos motivos: primero, porque sienta las bases de una economía con mayor crédito, pero, también, porque la abrupta reducción de la inflación no dio tiempo a cambiar el hábito de consumo. Con inflación alta, las cuotas se licuan y el peso en el ingreso es menor”, afirmaron.

Por último, pusieron el foco en una mora en picos. “En noviembre, la mora en los créditos bancarios volvió a marcar un récord (8,8% del saldo adeudado). La irregularidad bancaria creció en todas las líneas, pero es impulsada por la mora en créditos personales (11%) y tarjetas de crédito (9,2%). Los préstamos prendarios registraron una mora del 5,2% (0,4 puntos superior a octubre), mientras que el crédito hipotecario se mantiene en torno al 1%”, cerraron.

Los datos de la consultora chocarían con una realidad que se conoció esta semana luego de la publicación de los microdatos del Indec del tercer trimestre producidos por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Por caso, como también había anticipado el cálculo oficial de Capital Humano, la pobreza —según datos de la UCA— bajó y se ubicó en un 26,9%. ExQuanti, según números preliminares, preveía un 29,1%. Sin embargo, avalando los propios números de Empiria, quienes siguen estos datos socieconómicos anticiparon que la tendencia de caída de la pobreza podría haberse frenado en el último trimestre del año pasado.

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