Corrían los primeros minutos de este sábado cuando la Policía recibió un llamado por un auto estacionado en medio de la calle Alem -casi Rivadavia- con las llaves puestas pero sin ningún ocupante en su interior.
Al arribar se encontraron con el vehículo en cuestión que interrumpía la normal circulación en el sector.
A los pocos segundos se presentó el propietario del coche, un hombre de 65 años identificado como A. L. S. que aseguró que lo dejó estacionado para ir a la farmacia.
El hombre se mostró reacio con los agentes y balbuceaba para hablar, por lo que se pudo evidenciar a simple vista que estaba bajo los efectos del alcohol.
Se convocó a personal de Tránsito Municipal, que le practicó el test de alcoholemia arrojando un positivo de 1,52g/l de alcohol en sangre.
Por falta de grúa, se determinó que el vehículo no fuera secuestrado y pueda ser manejado por un conductor designado con licencia y papeles al día.
