Gran Hermano está llegando a la final. En medio de las especulaciones en torno a la transparencia del programa y el rumor de que la producción del reality favorece a algunos participantes, un excampeón rompió el silencio y lanzó una bomba. “Está todo arreglado”, dijo. Sin embargo, unas horas más tarde, se desdijo.
Una década después de su participación en la edición 2012, Rodrigo Rumi se despachó contra el reality en sus redes sociales. “Para los que me siguen en TikTok y no me conocen, hace mucho yo estuve en un Gran Hermano… y fui el ganador. Este es el cheque. Claramente, no es el real. Es el que te dan cuando vos salís del programa, para las cámaras”, comenzó diciendo.
“Y como tanto me lo han preguntado… Sí, ‘Gran Hermano’ acá en Argentina está todo armado”, sostuvo. Acto seguido, dio precisiones: “En el confesionario la producción te dice con quién te conviene pelearte, te sugiere a quién nominar y una vez a la semana podés hablar con un familiar, solo cinco minutos, pero algo es algo”.
“Lo más loco es el premio… El premio no existe, pero eso lo sabés desde que entrás”, remató el joven, que advirtió que como esto pasó hace diez años y él está fuera de contrato, nadie puede obligarlo a callarse.
Rumi había prometido una segunda parte para contar más del detrás de escena del reality y cumplió. “Seguro que vas a decir que soy un tarado… Y lo soy. Pero el video anterior es todo mentira. Sí, Gran Hermano es 100% real o por lo menos lo que yo viví”, sostuvo.
Entonces repasó: “Yo era el más chico de la casa, soy de Victoria, Entre Ríos. No conocía a ningún productor de Telefe, mandé un videito por Internet, me llamaron a una entrevista y fui. Después de varios pasos y faltando diez días para que empiece el programa, me llamaron y me dijeron que había sido seleccionado para ingresar a la casa”.
