En medio de la incertidumbre que atraviesan los vecinos afectados por el derrumbe, la solidaridad surge desde los barrios aledaños. Graciela, vecina del barrio Gas del Estado, se encuentra recolectando donaciones para asistir a quienes debieron abandonar sus hogares. «Acá estamos en la lucha para poder ayudar a esa gente que hasta ahora no tiene ninguna respuesta», expresó.
La mujer describió el escenario con dolor: «Es triste la situación, muy triste. Me ha tocado muy de cerca». Según relató, en su propia vivienda está alojando a «cuatro o cinco familias», sumando un total de seis grupos familiares que llegaron incluso con una mascota, ya que todos «salieron de corrida» ante la emergencia.
Qué se necesita con urgencia
Graciela explicó que está armando «bolsitas» individuales con kits de higiene para facilitar la distribución entre la gente que espera en el club. «Vamos a ir repartiendo cositas en bolsitas, un jabón, una toalla, cosas así para que sea más rápido», detalló.
Los elementos prioritarios que se solicitan son:
- Artículos de higiene personal: Toallas, toallones, jabón y champú.
- Limpieza: Detergente y artículos para lavar la loza (ya que muchos no tienen utensilios).
- Alimentos no perecederos: Fideos, tomate y productos para cocinar.
- Insumos para mascotas: Elementos para los animales que también quedaron afectados.
Logística y futuro incierto
La vecina recibe las donaciones en su domicilio hasta las 16:00 o 17:00 horas aproximadamente, para luego trasladar todo lo recaudado al club. «Esto es día a día», comentó sobre la organización de la ayuda.
Respecto al retorno de los evacuados, Graciela manifestó su preocupación por la falta de certezas. «Por lo que escuché en la radio, no van a poder ir a vivir ahí, por lo menos hasta el martes. Después se verá qué pasa, o si se puede reconstruir el lugar», concluyó.
