El mercado automotor argentino vive días de gran intensidad. Por un lado, con buenas noticias provenientes de los acuerdos de intercambio comercial cerrados con Estados Unidos y la Unión Europea, que permitirán importar autos de ambos orígenes con beneficios arancelarios, y de la eliminación del impuesto interno, ya sea en marzo a partir de abril dependiendo de la fecha de publicación en el Boletín Oficial, por la cual una porción del mercado tendrá una baja impositiva que permitirá mejorar los precios para los usuarios.
Pero como toda moneda tiene dos caras, hay también una situación menos favorable para los actores, tanto fabricantes como importadores y concesionarios, y que es una notoria retracción de las ventas de vehículos 0 km que pasó disimulada en enero, pero se acentuó fuertemente en febrero, con una caída estimada en un 25 por ciento, publicó Infobae.
Ese escenario no es nuevo ni sorpresivo para las marcas, que ante los cambios de regulaciones ya empezaron a trazar planes. Algunos tienen decisiones concretas que se aplicarán inmediatamente, pero otros esperarán a la reglamentación de ambos programas para aplicar cambios a los precios. Así, algunas automotrices aplicarán bajas de precios según el ítem que aplique desde el próximo lunes y otras quizás lo hagan un mes después.
El impuesto al lujo
La eliminación del impuesto interno, que se hizo famoso como “impuesto al lujo”, permitirá que los autos y SUV que hoy cuestan más de $121 millones dejen de tributar el 18% que se aplica desde febrero de 2025 (antes era del 35% con un impacto del 53% efectivo), con lo que ahora podrán bajar a un valor cercano a los $103 millones Aunque en esos casos probablemente el precio sea un poco más alto, ya que varias marcas los tenían “pisados” para no pasarse del límite que los obligaba a tributar.
