El nuevo directorio de YPF -con presencia macrista- deberá aprobar el plan 2016 en los primeros días de enero.
La reunión, analizaron algunos de los presentes, fue más amena de lo esperado. El desembarco del ala macrista se dio de forma ordenada, sin pases de facturas, a pesar del compendio de operaciones políticas que desde hace varios días pesan sobre la petrolera bajo control estatal.
A tal punto todo fue cordial, que al día siguiente de su asunción como director clase A en reemplazo de Axel Kicillof, Emilio Apud dijo que los números que arroja la gestión de Miguel Galuccio «no están mal». Logró así resistir al archivo: el ex secretario fue uno de los primeros en elogiar al entrerriano en el 2012, cuando era apenas un desconocido ejecutivo que volvía al país a hacerse cargo de la recuperada empresa.
Con la excepción de algún reclamo de mayores inversiones del flamante director por Chubut, el ex intendente de Comodoro Rivadavia, Néstor Di Pierro, la reunión de directores circuló por carriles formales.
El primer desafío para Galuccio llegará recién en la primera quincena de enero, cuando ese mismo directorio tenga que aprobarle el plan de inversiones para 2016. Un plan que, aún moderado, se presume agresivo para estos tiempos de hidrocarburos baratos.
«El directorio será más profesional», graficó uno de sus integrantes, bajo reserva de nombre. Explicó que ahora habrá abogados, economistas y especialistas en hidrocarburos, algo que antes no ocurría. «Van a tener que hacer un esfuerzo mayor por convencernos», detalló.
A su vez, remarcó que Galuccio contará sólo con tres votos propios de los 15 disponibles. Se refiere a Fernando Rasso, Daniel González y Carlos Alfonsi, los tres integrantes de la pata ejecutiva de la empresa y hombres cercanos al CEO.
Además de Apud, el macrismo colocó al ex secretario Daniel Montamat como una concesión al radicalismo y un reconocimiento a su trayectoria. También le buscó un lugar a dos expertos del sector privado: Miguel Gutiérrez (Grupo Telefónica) y Carlos Felices (ex Telecom). Desde el gobierno nacional dejan trascender que el primero podría ocupar la presidencia del directorio que hoy ostenta Galuccio, reservando al entrerriano sólo el asiento del CEO.
El quinto enviado de Macri y Juan José Aranguren es el abogado Fabián Simón, alias «Pepín», hombre que entró en la agenda pública en las últimas horas por haber sido el actor intelectual del decreto que nombró en comisión a dos jueces de la Corte Suprema.
Con la nueva conformación, sólo Miguel Galuccio y el neuquino Gustavo Nagel son los únicos sobrevivientes del primer directorio de la YPF bajo control estatal. Este último fue ratificado por el gobernador Omar Gutiérrez que, curiosamente y al menos hasta abril, detenta el puesto de director suplente.
Las cuatro principales provincias productores tienen un asiento permanente. El quito es rotativo y hoy lo ocupa Tierra del Fuego. Aunque los directores tienen voz y voto, condicionado por un pacto de sindicación, la realidad es que la transferencia de casi el 25% del paquete que les corresponde a los distritos de la Ofephi nunca se concretó.
Los cargos, tanto directivos como ejecutivos, fueron todos renovados al menos hasta la asamblea de accionistas en abril. El único vacante es el que dejó Doris Capurro, la ex vicepresidenta de Relaciones Institucionales.

