La escalada de la guerra en Medio Oriente y la paralización de la navegación sobre el estrecho de Ormuz derivó en un nuevo salto para el petróleo, que aumentó hasta 8,5% y superó los US$84 por barril, un máximo para los últimos dos años.
El barril Brent cotizaba a US$84,10, un valor que no alcanzaba desde enero de 2024; mientras los precios del gas en Europa subían 7% tras el salto de 50% dado el lunes en medio del cierre del estrecho de Ormuz y la decisión de la empresa de energía de Qatar de paralizar la producción de GNL por la guerra en la región.
La situación es seguida de cerca desde el gobierno argentino sobre todo por el impacto que puede tener en el comercio global y sus consecuencias sobre la inflación.
El ministro de Economía, Luis Caputo, definió a la situación como un “shock externo fuerte”y enfatizó que “el mejor escudo es tener la macroeconomía ordenada”.
Los precios del crudo y el gas subieron mientras las bolsas de Asia y Europa volvieron a caer en medio de la tensión geopolítica derivada de la guerra, que se inició el sábado con el ataque de EE.UU. e Israel a Irán, y las respuestas desde Teherán.

¿Por qué es clave el Estrecho de Ormuz) (Foto: Cortesía/BBC)
Además de bombardeos a varios países vecinos, desde el poder irani aseguraron que no van a dejar pasar “ni una gota de petróleo” por el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que pasa el 20% del comercio de crudo y gas mundial. “Prenderemos fuego a cualquier barco que intente cruzar”, aseguró el general de brigada, Ebrahim Yabari, en una entrevista en la televisión estatal iraní, consignó la agencia EFE.
El cierre de esa vía marítima clave para el transporte de petróleo y GNL desde Medio Oriente a Asia, Europa y EE.UU . presiona sobre los valores de esas materias primas, así como en los costos logísticos y seguros a nivel internacional.
Qué impacto puede tener la guerra en Medio Oriente en la Argentina
Como en otras ocasiones en las que los precios de las materias primas escalan, los principales temores de todos los países apuntan a que esas variables terminen con traslado a valores internos y, por ende, en mayor presión sobre la inflación.
La variable del precio internacional está relacionada de manera directa con los precios al surtidor de la nafta y el gasoil. Además de los aumentos mensuales por impuestos, cada petrolera define sus valores en base de varios criterios: costos (entre ellos el precio internacional) y devaluación del peso.
Según analistas del sector, por cada 10 dólares que sube el crudo Brent, los combustibles aumentarían entre 3% y 4% si las petroleras definen trasladarlo a los surtidores locales.
Una suba de esa magnitud tendría además efecto multiplicador: los aumentos de combustibles se trasladan a los costos de los bienes y servicios y, en última instancia, al consumidor final.

El presidente de YPF, Horacio Marin, intentó tranquilizar: “No va a haber cimbronazos con el precio de los combustibles”, dijo en declaraciones a radio La Red.
“Ante estas situaciones, nosotros tomamos decisiones tranquilas. No tomamos el precio del día, tanto en subidas o caídas rápidas, lo que hacemos es tener un promedio, entonces cuando hay valores del petróleo que duran muy poco, no afecta al precio al consumidor”, sostuvo.
Marin admitó que “si el precio del barril se queda muy alto, va a afectar el precio de los combustibles, pero muy de a poco”.
El directivo planteó: “No hay que actuar con pánico en estos escenarios. No habría cimbronazos con los precios de las naftas, YPF no lo va hacer. Va a ir viendo cómo evoluciona el precio”.
Guerra en Medio Oriente: ¿oportunidad para Vaca Muerta?
La guerra entre EE.UU. e Irán y sus consecuencias en los valores del petróleo y del gas pueden abrir una ventana de oportunidades para el sector energético argentino, coinciden varios analistas.
En este escenario, el propio Caputo admitió el lunes que las exportaciones energéticas, que vienen de un año récord, pueden escalar incluso más allá de lo que se preveía, cuando el petróleo se ubicaba en torno a US$60.

Desde YPF, Marin planteó que “la Argentina se beneficia porque se convirtió en un proveedor de energía muy segura, ya que no esta en zona de guerra. Por eso con el GNL, que estamos trabajando con ENI y XRG, vamos a proveer al mundo gas licuado».
“Estas situaciones hacen que se beneficien nuestros productos, vamos a exportar en números iniciales, como de carnicero como digo yo, con precios de petroleo normales US$50.000 millones de dólares por año.
Por su parte, un informe de Criteria remarcó que el crecimiento sostenido de la producción no convencional en Vaca Muerta implica que el impacto no se limita a una mejora de precios, sino que se potencia por mayores volúmenes exportables.
En ese sentido, si el petróleo se mantiene en precios altos tendrá efectos directos sobre el saldo comercial energético argentino, la recaudación por retenciones y la generación de divisas.
“Si el conflicto altera de manera sostenida la prima de riesgo geopolítico incorporada en el mercado petrolero, la Argentina podría consolidar una mejora estructural en su frente externo. Si, en cambio, se trata de un movimiento transitorio, el impacto quedará acotado a una mejora coyuntural en resultados y expectativas” planteó.
Por su parte, Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, sostuvo que “cuando guerras de esta naturaleza se prolongan en el tiempo, modifican totalmente la logística global, encarecen el transporte marítimo y alteran la productividad energética.”
El especialista fijó la atención en el gas por barco, luego de que Qatar, suspendiera la producción de GNL y desatara un aumento de 50% en el precio del insumo.

“La Argentina tiene proyectos de exportación de GNL previstos a partir de 2027. Si se aceleran los tiempos, el país podría aprovechar mejor las oportunidades del mercado internacional”, indicó el directivo.
Carnicer fue más allá: “si la Argentina mantiene un comportamiento doméstico confiable y evita políticas como cortar exportaciones o incumplir contratos, puede posicionarse como un proveedor energético seguro para el mundo”.
