Los precios del petróleo se mueven con signo negativo a media sesión, arrastrados por un dólar fuerte y por la incertidumbre sobre si la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) logrará un acuerdo para bajar su bombeo.
De todos modos, ambos referenciales se encaminan a cerrar la semana con una ganancia cercana al 4 por ciento.
El crudo WTI cae 1,67% y se comercializa a 47,16 dólares el barril de 159 litros en el Nymex. En Londres, el Brent desciende 1,80%, hasta los u$s 48,12 el barril.
La actividad general de ambos contratos fue escasa luego del feriado de Acción de Gracias y antes de fines de semana.
La mayor presión sobre el mercado la ejerce el dólar, que esta semana alcanzó sus niveles más altos desde 2003 contra una canasta de monedas.
Un dólar fuerte podría afectar la demanda por combustible para los tenedores de otras divisas.
Operadores coincidieron que reportes de que Saudi Aramco, empresa estatal de petróleo y gas de Arabia Saudita, aumentaría en enero sus envíos de crudo a algunos clientes de Asia también presionan a los mercados.
Otro factor negativo era la baja de las importaciones de crudo de China en octubre.
Sin embargo, en general los fundamentos no muestran cambios, fuera de la ansiedad por lo que ocurrirá con el plan de la OPEP y de productores petroleros externos al grupo para reducir su producción de crudo.
“El mercado está tomando las cosas con calma antes del fin de semana largo (en los Estados Unidos) y frente a la incertidumbre por la OPEP. No hay otras grandes noticias bajistas”, señaló Bjarne Schieldrop, analista de SEB Bank en Oslo.
Según Schieldrop, los precios podrían repuntar si la reunión de la OPEP consigue acordar un techo para la producción de entre 32,5 millones a 33 millones de barriles por día, desde los 33,64 millones de bpd que el grupo bombeó en octubre pasado.
La mayoría de los analistas prevé algún tipo de recorte, pero no es seguro que sea lo bastante grande como para levantar a un mercado saturado desde 2014.
