El petróleo volvió a operar en alza, impulsado por una mayor prima de riesgo geopolítico. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán, sumadas a la incertidumbre en torno a Venezuela, reavivan los temores sobre el suministro y empujan al Brent a sus máximos de los últimos dos meses.
Este martes 13 de enero, el barril de Brent sube casi 2% y encadena su cuarta jornada consecutiva de incrementos, acercándose a su nivel más alto en dos meses. Los futuros del Brent avanzan 1,7%, hasta los u$s 64,93 por barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) gana también 1,7% y se negocia a u$s 60,52.
“El mercado petrolero está protegiendo los precios frente a factores geopolíticos, como la posible exclusión de las exportaciones de Irán, los problemas en torno a Venezuela, las conversaciones sobre la guerra entre Rusia y Ucrania y la cuestión de Groenlandia”, explicó John Evans, analista de PVM Oil Associates, al describir el clima de fuerte sensibilidad que domina la plaza internacional.
Irán, uno de los principales productores de la OPEP+, enfrenta sus mayores manifestaciones antigubernamentales en años. La dura represión contra los manifestantes —que, según organizaciones de derechos humanos, ya dejó centenares de muertos y miles de detenidos— provocó una advertencia directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible acción militar.
En ese contexto, el mandatario norteamericano declaró que “cualquier país que haga negocios con Irán” quedará sujeto a un arancel del 25% sobre todas las operaciones que realice con Estados Unidos, una amenaza que también apunta a China, principal destino del crudo iraní. La tensión quedó reflejada en la prima del Brent frente al crudo Dubái, referencia de Oriente Medio, que escaló a su nivel más alto desde julio, a medida que el mercado incorpora el riesgo de interrupciones adicionales tanto en Irán como en Venezuela.
“Los disturbios en Irán han añadido entre 3 y 4 dólares por barril de prima de riesgo geopolítico a los precios del petróleo, en nuestra opinión”, señaló el banco Barclays en un informe reciente, al cuantificar el impacto de la crisis en los valores internacionales.
A la par de las tensiones en Irán, los operadores también siguen con atención el frente venezolano. Los mercados analizan el posible regreso de mayores volúmenes de crudo de Venezuela a los circuitos formales de exportación, luego de los cambios políticos recientes en ese país. Tras la caída de Nicolás Maduro, Trump afirmó la semana pasada que Caracas está dispuesta a entregar a Estados Unidos hasta 50 millones de barriles de petróleo que se encontraban sujetos a sanciones occidentales.
En este nuevo escenario, las grandes casas comerciales de petróleo se posicionan como los primeros ganadores en la carrera por controlar los flujos de crudo venezolano, adelantándose incluso a las grandes compañías energéticas de Estados Unidos.
Con este combo de tensión geopolítica, amenazas de sanciones, riesgo de interrupciones de oferta y reconfiguración de flujos desde Venezuela, el mercado petrolero vuelve a operar con una prima de riesgo elevada, que sostiene al Brent cerca de sus máximos recientes y mantiene la volatilidad en el centro de la escena.
