Si bien el movimiento de la masa inestable se ha detenido temporalmente, la zona sigue catalogada como de alto riesgo. La principal demanda de los vecinos, la contratación de especialistas en ingeniería geotécnica (a quienes apodaron el «cirujano»), fue satisfecha con la llegada de una empresa de trayectoria.
El foco ahora está puesto en obtener un plan de ingeniería de emergencia para mitigar el riesgo de las lluvias, mientras que los residentes que no pudieron o no quisieron evacuar continúan en sus casas, a pesar de la incertidumbre y la falta de servicio de gas. El mensaje final es de cautela y la necesidad de apoyo político amplio para asegurar una solución duradera.
Tras la confirmación del diagnóstico geológico sobre el sector afectado por el movimiento de tierra cerca del Cerro Hermitte, los vecinos del barrio Médanos, representados por su vocera Verónica Acosta, expresan una mezcla de alivio y cautela. El estudio, solicitado tras la intervención inicial del Viceintendente Sampaoli, corrobora la existencia de una falla geológica a unos 19-20 metros de profundidad y una masa inestable en la ladera.
Y destacó que, si bien el monitoreo reciente indicó un cese del movimiento en los últimos cinco días, lo cual sugiere un «equilibrio», este estado es extremadamente frágil y dependiente de las condiciones climáticas.
“Recalcaron que ese equilibrio puede verse alterado y fuertemente alterado por la lluvia, el agua no sólo va a sumar peso […] sino que va a permitir la percolación del agua a través de estas grietas y eso va a ir a humectar todo el suelo arcilloso característico de la zona y en ese momento la arcilla pierde adherencia”, determinó Acosta al aire por Radiocracia.
La principal frustración de los vecinos radicaba en haber recibido solo un diagnóstico sin acciones concretas de ingeniería. Sin embargo, la vocera confirmó una buena noticia: se contactó a especialistas externos en estabilidad de taludes, un recurso que la Universidad no podía proveer por ser muy específico.
“Lo que más desesperaba es que no se contratara. Teníamos el bioquímico que nos daba el análisis, pero no teníamos el cirujano que viniera a operarnos. Ese era el problema. Esa era la mayor desesperación que teníamos como vecinos. Entonces, esto que se haya accionado y que esta empresa esté en la zona, realmente, bueno, apareció el cirujano”, ironizó.
Estos especialistas ya están inspeccionando el terreno y se espera que a la brevedad se presente un plan de ingeniería para afrontar la inminente época de lluvias, considerado el principal detonante de un nuevo colapso.
Riesgo constante y servicios
A pesar de la esperanza por la llegada de los ingenieros, la recomendación oficial de no permanecer en el lugar se mantiene, aunque Acosta reconoció que hay gente que, por no tener otra opción, se quedó en el barrio. La vocera insistió en que el riesgo es alto, ya que la falla tiene «tiempos geológicos» impredecibles, que pueden ser «un segundo o 50 años».
Respecto a los servicios, la situación es mixta: agua, luz y cloacas funcionan con normalidad, pero el servicio de gas sigue cortado. “Hay una falla que tiene tiempos geológicos. ¿Cuáles son los tiempos geológicos? Un segundo o 50 años. básicamente es eso va a ocurrir una falla si no se si no se hace algo en este momento es un alto riesgo”, enumeró.
Los vecinos, aunque esperanzados por la llegada de la empresa de renombre, se mantienen expectantes y solicitan un trabajo mancomunado entre la Municipalidad, la Provincia y los legisladores nacionales para asegurar una solución definitiva.
