Guillermo Della Rodolfa, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Aéreas, reveló que, mientras volaba a Comodoro Rivadavia, escuchó como su colega solicitaba ayuda segundos antes de la tragedia.
En diálogo con el canal de noticias C5N, Della Rodolfa indicó que percibió, «por la frecuencia del avión, el pedido de auxilio» de la aeronave de la línea de cabotaje Sol que se estrelló con 22 personas a bordo en el paraje de Prahuaniyeu, en la provincia de Río Negro.
«Lamentablemente, escuchamos el mayday-mayday, llamado que no fue recibido por Comodoro Rivadavia porque el avión volaba bajo y como el sistema de comunicaciones es obsoleto no fue escuchado», explicó el piloto.
El término «mayday» es un código de emergencia utilizado internacionalmente para pedir auxilio. Se trata de un derivado del francés: m’aider, traducido como «ayúdenme».
Della Rodolfa afirmó que «no están dadas las condiciones para volar en forma segura» en Argentina y advirtió que «volar de noche se complica aún más, porque la mayoría de los aeropuertos están cerrados y no se puede aterrizar de emergencia». El titular de la Cámara Argentina de Empresas Aéreas atribuyó estos problemas a la «falta de presupuesto».
En tanto, miembros de la Defensa Civil, policías y bomberos continúan con las tareas de rescate de los restos de las 22 víctimas fatales que el miércoles viajaban en un avión SAAB 340 con capacidad para 34 pasajeros. La primera hipótesis es que el accidente se produjo por la acumulación de hielo en las alas.
De todas formas, Sol aclaró que, «ante algunos trascendidos inexactos y falsos, la empresa reitera que hasta el momento no existe evidencia alguna sobre las causas del siniestro, que será investigado oportunamente por la Junta de Accidentes de la Administración Nacional de Aviación Civil».
| Se espera que un avión traslade a los familiares en la tarde de este jueves |
| 13:10 – El hermano de Gustavo Basaldua, gerente del Banco Credicoop y una de las víctimas del accidente aéreo conocido esta madrugada, sostuvo que «mi hermano murió con las botas puestas. Era un trabajador. Lo que ocurrió es un imprevisto. Somos personas de fe y no creemos que Dios haya causado esto sino que pasó”, dijo. A Basaldua lo esperaba su novia, oriunda de Entre Ríos, en el aeropuerto General Mosconi cuando se supo del accidente aéreo sin sobrevivientes. «Ella está acompañada por amigos del Banco. Sólo le podemos decir que la acompañamos desde acá y que ya estaremos todos juntos», dijo el hermano. Se espera para esta tarde la salida de un avión con familiares de las víctimas hacia el lugar donde ocurrió el accidente. |
