El oficio de ser zapatero en Comodoro aún sigue vivo: “Estamos firmes trabajando y administrándonos”

Desde la icónica zapatería Everest de la calle Aristóbulo del Valle, su dueño, Carlos villares, relató en primera persona como se vive el oficio y sus desafíos actuales.

martes 26/09/2023 - 12:35
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La zapatería tiene 68 años, acá estamos firmes trabajando”, comentó Carlos en diálogo con FM La Petrolera 89.3 MHz ysiguió: “Uno tiene una clientela de muchos años y la va manteniendo, sube y baja como todo comercio. El tema es administrarse y no tener deudas, darle para adelante, trabajar y pagar impuestos”.

Considero que en el oficio trabajo bien porque tuve uno de los mejores maestros, que fue mi padre. Ganó concursos en Europa, lo contrataron en España para la parte militar y trabajó 3 años en África”, relató Villares sobre su trabajo y agregó: “Hacer calzado nuevo lo aprendí de chico, hago a medida, pero eso ahora no se usa mucho. Los clientes piden lo normal, mantenimiento del calzado, talabartería y todo lo que uno pueda hacer”.

“Siempre me gustó el oficio de chico. Como siempre estuve al lado de mi padre, me enseñaba y me gustaba yo dije ´bueno, no voy a tener jefe´”, comentó entre risas.

Sobre la calidad del calzado actual, Carlos señaló: “Ha cambiado un montón. Todo lo que se pueda hacer se hace, no hay problema, pero si veo mucho plástico que no va a andar se lo digo al cliente” y continuó: “Las zapatillas tienen una calidad malísima y son muy caras, uno hace lo que puede con ellas porque uno usa la imaginación. Vienen con telas muy finas, lo que se puede hacer se hace y si no se puede le digo al cliente”.

Al preguntarle como se maneja para conseguir sus insumos, el zapatero señaló: “Es complicado porque todo lo que es goma y pegamentos hay escasez. Si haces un pedido te mandan cosas intercaladas en el medio porque no tienen. Todo lo que es goma es impresionante lo que subió, es como la cubierta del auto”.

En su lugar de trabajo, llamó la atención la maquinaria de época con la que cuenta. Al consultarle sobre su mantenimiento, Villares detalló: “Generalmente son máquinas de buena calidad, la máquina de coser la importamos en el 78. Esta máquina la mantengo yo, pero tengo varias máquinas como la de colocar tacos, una de cortar suela y andan todas bien. Acá no hay nadie que repare estas máquinas”.

Carlos también hablo sobre los impuestos y como mantiene abierto su negocio: “Hay que administrarse y no tener deudas o cosas raras. Hay que cuidarse y pagar los impuestos, estoy al día en todo eso. La última vez que pagué en AFIP me quedó saldo a favor

“Es impresionante como subieron la luz y los servicios, pero así estamos. Ahorrar no se puede mucho pero no me quejo. Para decir lo que digo yo hay que trabajar durante muchos años”, concluyó el zapatero de Aristóbulo del Valle.

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