En las últimas horas, miles de argentinos viajaron hacia Brasil para presenciar la final de la Copa Libertadores entre Boca y Fluminense. El azul y oro tiñó las playas de Río de Janeiro, pero no todo fue alegría, ya que se vivieron momentos de tensión con represión policial por supuestos disturbios entre las dos hinchadas. Informó LA NACION.
En este contexto, se esperaba un gran operativo de seguridad hoy en la previa del partido y eso sucedió; sin embargo, no se evitaron los alborotos y Ezequiel “el Polaco” Cwirkaluk quedo en medio de los incidentes.
Pasadas las 14 horas, los hinchas de Boca con entradas para el evento comenzaron a ingresar al estadio Maracaná. Pese a que se estipuló un operativo policial para evitar contratiempos, la organización generó un “embudo” de gente y personal policial a caballo comenzó ejercer la fuerza hacia los presentes.
En medio de las imágenes televisivas que se transmitían desde Brasil, apareció el popular cantante de cumbia, El Polaco. Frente a la policía montada, el artista buscaba atención por parte de las autoridades para poder mostrar su celular, ya que el ingreso era mediante el código QR de la entrada digital.
Según las imágenes mostradas por A24, se pudo observar que el cantante fue apuntado por un policía con un sable, y se pudo distinguir su desesperación. Fueron varios minutos que, entre gritos y movimientos de manos, logró llamar la atención de la policía y de la organización del evento, para presentar su entrada y continuar con el ingreso. Sin embargo, nuevamente fue interceptado por las autoridades uniformadas y debió retroceder.
La secuencia se repitió tanto con él como con varios hinchas, que en medio de la desesperación aún se mantenían tranquilos esperando poder ingresar y para evitar golpes por parte de la policía. Finalmente, el cantante argentino pudo avanzar hasta el siguiente control antes de llegar a la puerta de ingreso, con un grupo reducido de Xeneizes. La tensión se extendió por un largo tiempo, debido a las fallas de la organización.
