Salamín subrayó que, gracias al trabajo conjunto entre el Municipio, el Ministerio de Seguridad, Defensa Civil, Bomberos y los distintos equipos que participaron del operativo, se pudieron retirar del área afectada alrededor de 700 vehículos “sin ningún tipo de contingencia, ni heridos ni daños en los autos”.
“Antes que nada, quiero llevar tranquilidad a la comunidad de El Hoyo. A pesar de la magnitud del incendio, la evacuación fue ordenada y sin mayores daños. Todo el trabajo previo dio sus frutos”, señaló el jefe comunal, remarcando la importancia de la coordinación entre instituciones.
El intendente confirmó que unas 10 viviendas resultaron completamente quemadas. Explicó que se trataba de casas rodeadas de bosque y en una zona muy seca, lo que las hacía prácticamente imposibles de defender con los recursos disponibles. “Teníamos muchos frentes y el fuego no aflojó en toda la noche. La temperatura se mantuvo alta y el viento no daba tregua, recién cerca de las 4 o 5 de la mañana empezó a bajar un poco”, describió.
Además de Puerto Patriada, se ordenó una evacuación preventiva en Rincón de Lobos, donde, según estimó Salamín, hay más de 200 viviendas. Unas 30 personas se refugiaron en la Escuela 223, utilizada como centro de resguardo. El intendente explicó que la medida se tomó ante el avance rápido de las llamas empujadas por el viento, priorizando la seguridad de los vecinos.
Para este martes, la prioridad está puesta en contener el avance del fuego hacia la zona de El Sauzal y el área del Desemboque, sector de alta densidad de vegetación. “Hay máquinas topadoras trabajando desde la madrugada, abriendo caminos y haciendo cortafuegos. Ya están operando equipos del Plan Nacional de Manejo del Fuego y brigadas provinciales, poniendo todos los recursos para tratar de frenarlo antes de que baje a esa zona”, precisó Salamín.
El intendente confirmó que dialogó con el ministro del Interior, Diego Santilli, y que existe la posibilidad de que el funcionario llegue a El Hoyo en las próximas horas. “Le hemos solicitado más recursos hidrantes, más aviones y más helicópteros. Nos dijeron que van a poner todo lo disponible a disposición hoy”, indicó.
En cuanto a la ayuda de la comunidad, Salamín pidió canalizarla de manera organizada. Explicó que las donaciones y la asistencia se coordinan a través del área de Cultura y de la base de emergencia montada en Turismo municipal. “Ayudar no siempre significa ir a apagar el fuego, porque muchas veces eso entorpece el trabajo de las brigadas. También necesitamos manos para preparar viandas, agua y apoyo logístico para los equipos que están trabajando”, señaló.
Finalmente, el intendente se refirió a la situación de la Fiesta Nacional de la Fruta Fina, prevista para las próximas semanas. “En pocas horas cambió todo, el pueblo no está para fiesta. Pensando en las familias que han perdido sus bienes, creo que tenemos que ponernos del lado del vecino, así que no vamos a hacer la fiesta, o al menos vamos a postergarla unos meses”, adelantó, aunque recordó que ya había una programación armada.
“Hoy la prioridad absoluta es cuidar a la gente, asistir a quienes perdieron sus casas y seguir trabajando para contener el incendio”, concluyó.
