Mientras el bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados busca emitir dictamen este miércoles para llevar la reforma laboral al recinto, el Gobierno anticipó que descontará el día a los empleados públicos que no concurran a sus puestos durante la jornada de paro que convocará la Confederación General del Trabajo (CGT). El Ejecutivo considera que la medida de fuerza no justifica la ausencia laboral y ratificó que quienes no cumplan funciones verán impactado el descuento en sus haberes.
El paro general sería convocado para el mismo día en que se debata la reforma laboral en Diputados, en una sesión que podría realizarse este jueves 19 de febrero o, en caso de postergación, el miércoles 25. La protesta tendría una duración de 24 horas y, en principio, no incluiría una movilización centralizada por parte de la CGT.Informate más
Sin transporte y con advertencias cruzadas
A diferencia de otras huelgas, esta vez se prevé una adhesión amplia de los gremios del transporte, por lo que no habría colectivos, trenes, subtes ni taxis. Desde el Gobierno insistieron en que los trabajadores deberán “organizarse para llegar y cumplir” con sus tareas.
La advertencia oficial generó una inmediata reacción sindical. El secretario general de Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, rechazó la medida y sostuvo que el derecho a huelga está garantizado por la Constitución. “El paro en la administración pública va a ser total en todo el país”, afirmó, y consideró que el descuento del día representa un acto de “autoritarismo”.
Desde ATE adelantaron además su intención de movilizar frente al Congreso durante el debate parlamentario, aunque reconocieron que la falta de transporte podría dificultar la convocatoria. El secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, expresó que el objetivo es acompañar a los diputados que rechacen la reforma y manifestar el descontento en la calle.
Por su parte, el titular de Unión Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez, sostuvo que el proyecto “quita derechos y no va a crear ni un solo empleo”. En particular, cuestionó el artículo que reduce los salarios durante las licencias por enfermedad o accidente, al que calificó como una incorporación “cuestionable”.

Debate en el Congreso y tensión creciente
El oficialismo apuesta a avanzar con la reforma laboral en el recinto tras el dictamen en comisión. La iniciativa incluye cambios en el régimen de licencias, en la negociación colectiva y en los mecanismos de resolución de conflictos laborales, puntos que generaron un fuerte rechazo sindical.
Desde la CGT señalaron que habrá “libertad de acción” para que cada gremio decida si se moviliza o no, pero confirmaron que la huelga será por 24 horas. La fecha definitiva dependerá del cronograma legislativo que termine fijando la Cámara baja.
En este escenario, el cruce entre el Gobierno y los gremios vuelve a escalar en la antesala de una votación clave. Mientras el Ejecutivo ratifica su postura de aplicar descuentos, los sindicatos anticipan una adhesión masiva en la administración pública y profundizan la confrontación política y sindical en torno a la reforma laboral.
