Ayer, cuando el dólar llegó al pico de $16,15 la adrenalina en el Gobierno provocó que algunos funcionarios se abocaran a llamar a las «manos amigas» para que vendieran dólares para bajar el precio.
Sin embargo, la tensión cambiaria sigue presente en la City, porque día a día los operadores ven una creciente sangría de divisas del tesoro del Banco Central y por otro lado, se eleva a ritmo inquietante la cantidad de pesos en circulación.
Por ahora, la intervención a través de un trío de grandes casas de cambio que volvieron a subir la oferta de billetes para que caiga el valor y al día siguiente el Gobierno se las reponga, determinó una nueva baja de 12 centavos respecto del cierre previo a $15,71 para la compra y $15,91 para la venta, con lo que volvió a niveles de una semana atrás.
Pero no parece que resulte una tarea fácil sostener el precio del dólar libre, porque cada vez son más en el mercado los que usan la lupa para ver el resultado que arroja la relación entre el nivel de la base monetaria con el de reservas en divisas. El último dato al 15 de octubre la ubicó en el récord de $19,97, por la concurrencia de la sangría que provocaron los vencimientos de deuda en la quincena, por más de USD 5.000 millones, y la expansión de la creación primaria de dinero en un 4%, a un ritmo vertiginoso de más de 160% en un año.
Intensa operatoria a futuros
De ahí que para atenuar ese impacto en el movimiento diario del precio de la divisa el Banco Central también mantiene una activa presencia en la plaza de futuros, pese a que con esa práctica genera una deuda potencial que deberá afrontar el próximo Gobierno si hay devaluación, por la fuerte emisión de pesos que generará el pago de la diferencia entre el tipo de cambio oficial pactado para la compra y el más alto que regirá al vencimiento de la operación.
El dólar oficial avanza otro centavo, a $9,47 para la compra y $9.58 para la venta, en el promedio de entidades bancarias para transacciones con el segmento minorista. De ese modo, la brecha con el libre se achica a 66,2 por ciento.
Por el contrario, las paridades implícitas en los negocios con acciones y bonos públicos que cotizan en simultáneo en pesos y dólares acompañan la senda bajista del libre, a $14,04 para el contado con líquidos y $13,81 para el MEP.
