Gran Hermano 2022 se convirtió en una caja de sorpresas. La realidad es que el ciclo de Telefe tiene todos los condimentos que atraen al público y a sus seguidores. Desde la salida de un participante todos los domingos, eliminado por el voto de la gente pero nominado previamente por sus propios compañeros, hasta las relaciones que se forman entre los hermanitos y, más aun, las peleas y las estrategias.
En esta última semana, más precisamente el lunes por la noche, ingresaron los familiares más cercanos de los seis participantes que quedan adentro del certamen. Este hecho logró llenarlos de ánimo a los jugadores aunque también hizo que las emociones se volvieran aun más intensas.
En el caso de Marcos, ingresó su hermana Valentina y este jueves por la tarde los salteños se pusieron a hablar muy serios acerca de temas trascendentales de la vida, como el amor y la bondad. Y en un momento, Valentina mencionó a su papá. “Él te puede bajar del cielo, de la tierra, de la galaxia cualquier cosa. Él da, da y da”, dijo emocionada. Y agregó: “Da todo y no espera nada a cambio”. Marcos la escuchaba atentamente y asentía con la cabeza. Entonces Marcos se quebró y se puso a llorar, mientras Valentina lo abrazó y le acariciaba suavemente la cabeza.
Al ver que su hermano no se recomponía, le preguntó si quería que fueran a la habitación, pero el salteño le dijo que no y permaneció unos minutos, callado y llorando. Las cámaras de Gran Hermano le hicieron un zoom sobre su rostro, que estaba completamente bañado en lágrimas y enrojecido.
Finalmente, el joven accedió a ingresar a la casa y ambos se dirigieron a la habitación, que estaba vacía y pudieron descansar un rato.
