Ingresar a Gran Hermano es todo un desafío en sí. Pasar castings, ser seleccionado entre miles de personas e ingresar al lugar donde permaneces aislado junto a 19 desconocidos no debe ser fácil para nadie.
La situación se complica con el paso del tiempo por los efectos negativos que genera el hecho de no ver a familiares y afectos por tanto tiempo.
Para colmo, todo está sujeto a las decisiones de la producción de cada edición, que brega por un mayor número de televidentes a veces a costa del bienestar de los participantes.
En las redes se viralizó un video que muestra la prueba que deben atravesar los “hermanitos” de la edición estadounidense, lógicamente llamada Big Brother.
El desafío en cuestión consistía en que, en un momento dado, el “Gran Hermano” diría por los parlantes la palabra clave “Congelados”, y en ese momento todos los concursantes debían quedarse en la posición en la que estaban y no moverse del lugar, tampoco realizar acción alguna que consista en cambiar de pose.
Si bien suena fácil, la prueba tenía un aditivo bastante cruel: en el momento que decía “congelados”, ingresaba a la casa alguien o algo que sea muy importante para los concursantes, que no podrían interactuar ni hacer nada al respecto más que mirar y permanecer quietos, sino serían eliminados.
En el fragmento viralizado se observa que la producción hizo ingresar a la mascota de una participante, que al percatarse de la presencia de su perro se tapó el rostro para contener su reacción y no quedar eliminada, y una vez que su mascota salió, quebró en un desgarrador llanto teniendo que ser contenida por sus compañeros.
El video tiene millones de reproducciones y recibió miles de comentarios de todo tipo, donde se podía leer a usuarios justificando que “es un juego y no se las iban a dejar fácil por la plata que se puede ganar”, pero también quienes calificaban la prueba de “inhumana y cruel”, asegurando que nunca podrían cumplir semejante desafío. “Jamás le negarían una caricia a su mascota o un abrazo a un familiar”, aseguraban.
