El consumo total de carnes creció 3,85% en 2025 y alcanzó su nivel más alto de los últimos 5 años en Argentina

De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el mayor protagonismo de las carnes porcina y aviar consolidó una tendencia de diversificación en la dieta y fortaleció el abastecimiento del mercado interno.

lunes 09/02/2026 - 19:00
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El ritual de la mesa argentina, históricamente asociado al asado y a la carne vacuna, atraviesa una transformación silenciosa pero contundente.

En 2025, el consumo per cápita total de carnes alcanzó los 116,4 kilos por habitante al año, un incremento del 3,85% respecto de 2024 y el nivel más alto de los últimos cinco años.

Detrás del dato, se consolida una tendencia que combina recuperación del consumo interno, mayor diversidad proteica y cambios estructurales en la producción ganadera.

Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) del ministerio de Economía, el crecimiento fue generalizado en las tres principales categorías cárnicas: bovina, porcina y aviar. Aunque la carne vacuna sigue ocupando un lugar central en la dieta nacional, el pollo y el cerdo fueron protagonistas del año, aportando la mayor parte del incremento total.

El pollo consolidó su protagonismo en la dieta diaria, con un consumo per cápita de 47,68 kilos anuales. (Foto: SAGyP).

El cerdo y el pollo impulsaron el mayor nivel de consumo en cinco años

La carne bovina registró un aumento moderado pero sostenido: pasó de 48,49 kilos per cápita en 2024 a 49,92 kilos en 2025, lo que representa una suba del 2,94%. En un contexto donde durante años se habló de su retroceso, el dato marca una recuperación que, aunque cauta, resulta significativa para un producto emblemático de la identidad alimentaria argentina.

Sin embargo, el verdadero motor del crecimiento estuvo en otras góndolas. El consumo de carne porcina fue el que más creció en términos relativos, con un salto del 8,44% interanual. Cada argentino consumió en promedio 18,89 kilos de carne de cerdo en 2025, frente a los 17,42 kilos del año anterior. La carne aviar, por su parte, alcanzó los 47,68 kilos per cápita, con una suba del 3,07%.

Estos números no son aislados. Reflejan una tendencia estructural que se viene profundizando desde hace varios años: la diversificación de la ingesta de proteínas animales.

Factores como el precio relativo, la versatilidad culinaria, la percepción nutricional y la mayor disponibilidad de productos elaborados explican el avance sostenido del cerdo y el pollo en la dieta cotidiana.

La carne porcina fue la que más creció en términos relativos durante 2025, con un aumento del 8,44% en el consumo per cápita. (Foto: SAGyP).

Desde el Gobierno destacaron que estos resultados son consecuencia de políticas orientadas a fortalecer la producción, mejorar la competitividad del sector y garantizar el acceso a alimentos de calidad nutricional.

La articulación entre el sector público y privado permitió ampliar la oferta, modernizar los sistemas productivos y acompañar una demanda interna en expansión.

Así, en un país donde la carne es mucho más que un alimento, los datos de 2025 muestran algo más profundo que un aumento estadístico: una mesa que se diversifica, hábitos que evolucionan y una cadena agroalimentaria que encuentra en el consumo interno un pilar clave para su desarrollo.

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