El argentino que creó La casita de Bad Bunny del Super bowl y conquistó Los Ángeles con sus empanadas

El diseñador y productor conversó sobre su creación de los interiores del hogar del cantante para el máximo evento deportivo de la TV estadounidense. La inspiración muy personal en su obra. El sabor nacional con el que seduce Hollywood

viernes 13/02/2026 - 6:43
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El universo creativo detrás del show de Bad Bunny para el Super Bowl 60 contó con talento argentino. La presencia de La Casita en el espectáculo de mitad de tiempo fue uno de los momentos más impactantes.

El escenario, inspirado en una vivienda rural del Caribe, se convirtió en un símbolo de identidad para la comunidad puertorriqueña y latinoamericana. La estructura, pieza central de la escenografía, fue ideada por dos argentinos residentes en Los Ángeles: Federico Laboureau y Maximilian Pizzi, quienes asumieron el desafío de trasladar la memoria doméstica de nuestras tierras a uno de los mayores escenarios internacionales.

Federico Laboureau conversó con Teleshow desde Los Ángeles, la ciudad en la que vive desde hace más de una década, sobre la inspiración detrás de su obra amplificada por un artista mundial en el espectáculo deportivo más grande de la televisión estadounidense. Del Teatro Colón a las franquicias más populares de reality shows. Del salto al cine y las plataformas en Hollywood hasta su exitoso negocio de empanadas argentinas que nacieron de la crisis audiovisual que reina en el país del norte. Hoy con tres locales en marcha de Fuegos LA, el nombre de su proyecto, lleva sabor de hogar argentino a la meca del fast food.

—Tu trabajo en el Super Bowl fue visto por millones de personas con la amplificación global que puede tener una figura como Bad Bunny. ¿Cómo comienza tu carrera?

—Llegamos acá a Los Ángeles hace 12 años, previa parada en México. En Argentina yo estudié diseño de moda y me dediqué mucho tiempo a la moda, no a diseñar, sino a producir desfiles, armar campañas, hacer vidrieras. Tenía mi agencia y ahí fue cuando conocí a Max, que es mi marido, y empezamos a trabajar juntos. Uno de los grandes saltos en mi carrera fue que me hayan convocado como director creativo de Project Runway Latinoamérica. La primera temporada se hizo en Argentina y a partir de ahí empecé a meterme más en el mundo televisivo. La segunda temporada se hizo en Miami. Ahí empecé a tomar un poco contacto con el exterior y después nos fuimos a México porque la tercera temporada se armó ahí. Empecé a trabajar en franquicias de programas de moda como México’s Next Top Model, Desafío Fashionista y así fuimos creciendo un poco más en el mundo televisivo."Ellos me pidieron el diseño«Ellos me pidieron el diseño exterior de La casita, porque obviamente heredé algo que ya estaba en el tour. A mí me dieron toda esa estructura y yo tuve que componer la parte interior», relató el productor en diálogo con Teleshow

—¿Cómo fue la llegada junto a tu marido a Estados Unidos?

—Cuando vinimos para Los Ángeles siempre nuestro combo era hacer arte y vestuario. Después, en lo personal, a mí la raza humana me empezó a aburrir un poco y decidí dedicarme un poco al arte, a dirección de arte, porque era más fácil o más entretenido mover sillas y charlar con las sillas que charlar con la raza humana. La verdad que tuvimos mucha suerte en todo este tiempo que estuvimos viviendo acá en Estados Unidos porque nos han tocado trabajos con Disney, Amazon, Netflix y grandes corporaciones con grandes presupuestos que nos han permitido comprarnos nuestra casa y vivir una vida hermosa.

—¿Cómo te ofrecieron ser parte de un evento tan grande como el Super Bowl y estar en el desarrollo de “La casita” que es tan famosa entre los seguidores de Bad Bunny?

—La propuesta me llegó en diciembre del año pasado. Tuve que firmar contratos de confidencialidad y en ese proceso no me dijeron nada. Después de pasar por la aprobación de la NFL, de Bad Bunny y de todas las productoras que estaban involucradas, me comunicaron en un call que iba a diseñar por dentro La casita de Bad Bunny. Fue una sorpresa muy grata porque es algo muy icónico en su tour. Una vez que se aprobó, no hubo mucha objeción y todo fue muy fluido."Uno como migrante, cuando viene«Uno como migrante, cuando viene acá a Estados Unidos, la familia de uno son los amigos y son amigos latinoamericanos. Cada uno comparte sus cosas culturales. Encontrar como referencia que todas las abuelas tengan un costurero de latas de galletitas de Navidad, que las abuelas se pongan flojas y en vez de tener flores o plantas, pongan flores de plástico, chucherías de porcelana, estampitas religiosas», detalló

—¿Qué indicaciones recibiste y cómo plasmaste tu visión?

—Ellos me pidieron el diseño interior de La casita, porque obviamente heredé algo que ya estaba en el tour. A mí me dieron toda esa estructura y yo tuve que componer la parte interior. Me dijeron que tenía que hacer la casa de una abuelita y la verdad que fue muy lindo porque a mí me crió mi abuela y fue como un poco indagar un poco en todas esas chucherías que tienen ellas. Si bien Bad Bunny es de Puerto Rico, empecé a indagar en las casas de las abuelas en referencias de toda Latinoamérica. Para uno como migrante, cuando viene acá a Estados Unidos, la familia son los amigos y son amigos latinoamericanos y cada uno comparte sus cosas culturales. Encontrar como referencia que todas las abuelas tienen un costurero de latas de galletitas de Navidad, que las abuelas se pongan flojas y en vez de tener flores o plantas, pongan flores de plástico, chucherías de porcelana, estampitas religiosas. Así fuimos creando todas las referencias, las mandé, e increíblemente me aprobaron todo de una y me dieron vía libre para empezar a diseñar el set. Como todo era vintage y tenía que verse como usado, tuvimos un trabajo con todo un equipo de arte de empezar a buscar por ferias americanas, por mercados de pulgas y Facebook Market cosas que estuviesen componiendo ese universo de la abuelita. La repercusión fue increíble de La casita. Como nunca nadie había visto el adentro, verlo por primera vez fue ‘guau’ y explotó por todos lados."La repercusión fue increíble. Como«La repercusión fue increíble. Como nunca nadie había visto el adentro, ver La casita por primera vez fue ‘guau’ y explotó por todos lados», reconocióLa visión de Federico LaboureauLa visión de Federico Laboureau sobre la icónica Casita del cantante

—¿Qué expectativas tenés para lo que viene, luego de tanta repercusión?

—Cuando yo era chico, bah, tenía 22 años, uno de mis primeros trabajos que me salió en Argentina fue hacer diez obras de vestuario para el Teatro Colón, para toda la parte del Centro de Experimentación del Teatro Colón. Fue una movida muy grande porque con mi corta edad heredé un trabajo cuando mi jefe se enfermó, y yo inconsciente lo hice. Me empezaron a salir un montón de artículos en un montón de diarios y me acuerdo que fui a comer con mi papá y él me dijo: “Es muy bueno el reconocimiento, pero tantos artículos no pagan tu alquiler”. La verdad que mi expectativa con todo esto es que es muy lindo todo el reconocimiento, pero cuando uno llega a una edad donde el ego lo transiciona y lo guarda en un bolsillo, hoy en día mi expectativa, si bien fui parte de algo muy importante, es que siga saliendo trabajo y que mis cuentas se mantengan en paz y en tranquilidad. Esa es mi expectativa mayor, y poder disfrutar mi vida. Todo esto es una bomba de tiempo, de información increíble, pero lo que yo quiero es vivir tranquilo.

—¿Cómo ves el panorama de la industria audiovisual en este momento desde un país lider en esa materia?

Yo no creo que acá en Los Ángeles vuelva a ser la industria del cine y la televisión como era. Se ha dicho que iban a haber incentivos nuevos, pero solo aplican para ciertos sectores. Está complicado. Es más, hay estados y otros países que tuvieron muchos beneficios y es difícil de competirles ahora para California porque este es un estado caro para vivir y mantener una estructura acá. Así que ojalá que se destrabe y que me hagan viajar, algo que me encanta. Ojalá que todo fluya. Igual, hoy en día mi eje principal es Fuegos LA, es hacer crecer mi restaurante. Es un emprendimiento donde hoy en día me di cuenta que entregando toda mi energía a un proyecto personal me vuelve triplicado el amor de un montón de personas nuevas que conozco. Entonces, esa es mi prioridad. Ojalá que Fuegos me dé la estabilidad suficiente para yo poder elegir los proyectos que vengan."Fue una sorpresa muy grata«Fue una sorpresa muy grata porque es algo muy icónico en su tour. Una vez que se aprobó, no hubo mucha objeción y todo fue muy fluido», reconoció

—¿Este salto a la gastronomía cómo surgió?

—Hace dos años, cuando la industria del cine empezó a irse al pasto, nosotros nos encontramos en una situación terrible porque habíamos comprado nuestra casa, la habíamos remodelado y, obviamente, todo lo que habíamos luchado corría el riesgo de perderlo. Entonces, yo le dije a Max: “Vamos a hacer lo que sabemos hacer: empanadas, hostear y crear experiencias”. Así nació Fuegos LA. Empezamos vendiendo empanadas congeladas desde casa y crecimos muy rápidamente. Somos dos desquiciados. De la nada pusimos un local y hoy en día ya estamos teniendo el tercero. La semana que viene estamos con la inauguración y la ampliación del tercer local y toda la división de pizzas argentinas.

—Un gran cambio pasar de la moda al diseño de producción y escenografía a la cocina.

—Nos ganamos el review de la mejor empanada argentina en Los Ángeles. Estamos “esponsorizados” por la Cámara Argentina de la Carne, tenemos carne premium argentina. Es un emprendimiento que trae mucho regocijo porque generamos un lugar de comunidad donde la gente puede venir y estar más que un restaurante. AL principio empezamos a hacer cursos de hospitality para entender cómo se manejaba un restaurante para tener una mínima idea. Resulta que acá te empujan a sacar a la gente rápido, a que todo pase rápido, que no haya conexión, que coman y que se vayan, y nosotros queríamos todo lo contrario. Así que Fuegos está creciendo de una manera muy exponencial y con toda la proyección de que estamos en una zona en desarrollo donde, por ejemplo, va a pasar el Mundial este año. Vamos a estar muy cerca de la Villa Olímpica. Ya nos pusieron como vendedoresoficiales. Estamos muy contentos con todo.La abuela del artista estuvoLa abuela del artista estuvo muy presente en la inspiración para La Casita de Bad Bunny

—Bad Bunny se encuentra en la Argentina y seguro va a disfrutar de la gastronomía de nuestro país. ¿Probó las empanadas de su emprendimiento durante la filmación de La casita?

—La verdad es que la producción fue muy buena onda. Compraron empanadas para todo el equipo y yo llevé un paquete aparte para mandarle al camerino. No sé si producción se las mandó o no porque él estaba como muy poco tiempo, justo todo esto lo pregrabamos en la semana de los Grammy, venía de Colombia, del tour, con ensayos, grabación, los premios y después se fue a San Francisco. Así que la idea es ahora hacer alguna acción invitándolo a comer empanadas a Fuegos cuando esté por Los Ángeles.

—Tu abuela tuvo una conexión muy fuerte con tu creación para el Super Bowl y la comida, los platos típicos, son también centrales en nuestros países como símbolos de comunión y de cultura. ¿Qué recuerdo tenés de ella?

—Hay algo muy lindo de mi abuela, que fue como mi segunda madre y me crió. Yo siempre cuando ella se iba a dormir la siesta, me quedaba en el living mirando dibujitos. Ahí había un mueble que, según yo, tenía una caramelera escondida y que yo se la descubría. De “casualidad” esa caramelera siempre estaba llena de caramelos, con lo cual ella sabía que yo iba y me los comía. Ahora en Fuegos encontré esos caramelos duros típicos de Argentina, con la pastita de frutas adentro, y conseguí acá los mismos. Los puse en una caramelera en el mostrador y cuando la gente viene, no hay un solo argentino que no me diga: “Ay, los caramelos de la abuela”. Con lo cual se ve que es algo icónico de las abuelas y es muy lindo. Que me digan “me hace acordar a mi abuela” es todo para mí.

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