En diálogo con El Comodorense Portal de Noticias, expresó: “Lo que pasó en mi escuela es que se cayó, básicamente, por el movimiento del suelo y lluvias. La primera intención fue separarnos en distintas escuelas, la segunda opción eran tráileres pero eso también era muy complicado, y ahora nos encontraron otro edificio”.
“El lunes fui al Ceret, que fue una de las soluciones también, donde estuvimos todos los segundos y nos explicaron las actividades. Encima fuimos muy poco tiempo, tuvimos una sola clase y hoy tenemos virtual”, indicó.
Ante la situación y los cambios constantes, la angustia de los estudiantes se volvía visible: “Se siente frustrante que no nos den respuestas. Pero por suerte ahora tenemos un edificio donde nos van a dar clases, pero al principio se sentía triste e injusto”.
Igualmente, destacó la buena predisposición del cuerpo directivo: “Nos escuchan un montón, hicieron una encuesta incluso, y cada vez que nos reuníamos nos preguntaban si queríamos hablar, si queríamos decir algo. El Centro de Estudiantes estuvo bastante activo también”.
Finalmente, sostuvo que ahora la institución mantendrá las clases en una escuela ubicada en el barrio Pueyrredón, aunque eso también trae conflicto con los alumnos de Zona Norte.
