La joven de Pico Truncado y el supuesto asesino de su hermana gemela contraerán hoy matrimonio en el edificio del Registro Civil de esa ciudad, justamente en el Día de los Enamorados.
La ceremonia había sido suspendida el 21 de diciembre por un recurso de nulidad que interpuso ante la justicia la madre de las gemelas, Marcelina Orellana, restricción que quedara sin efecto luego de que Edith Casas (22) fuera sometida a un examen psíquico que la favoreció, recuerda hoy el diario Patagónico.
Ahora está prevista para el mediodía y si bien concitará la llegada de enviados de medios periodísticos nacionales, Víctor Cingolani (28) reiteró que junto a sus familiares solo permitirá el ingreso de un fotógrafo particular y del escritor Rodolfo Palacios, autor de novelas policiales como “Pasiones que matan (trece crímenes argentinos” y “El angel negro” (la saga criminal de Carlos Robledo Puch).
En los últimos días, el novio continuó insistiendo en que es totalmente inocente del asesinado de Johana Casas, la hermana gemela de Edith cuyo cuerpo fue hallado con dos balazos en el pecho el 16 de julio de 2010 en un descampado de Pico Truncado.
Al igual que Edith, él responsabiliza de esa muerte a la última pareja de la occisa, Marcos “el Tosco” Díaz, quien se halla detenido en un calabozo de la Seccional Primera de esa misma ciudad, a la espera de ser juzgado este año en la Cámara del Crimen de Caleta Olivia.
El ex trabajador petrolero, que en Truncado se había ganado fama de pendenciero, también refuta las pruebas que lo incriminaron como partícipe necesario de ese brutal hecho de sangre y asegura que nunca usó un arma de fuego, a pesar de que el padre de las gemelas, Valentín Casas, denunciara públicamente que personalmente lo vio portar una pistola 9 milímetros.
Niega conspiración
El progenitor también reveló en su momento a Diario Patagónico que sospechaba que fue Edith a quien conspiró para que mataran “a su propia hermanita” y sigue creyendo que tanto Cingolani como Díaz son los autores del crimen.
En tanto, la madre de ambas también dijo a distintos medios informativos que casi no tenía dudas de que ella ocultaba algo sobre el tenebroso asesinato.
La historia de crimen y misterio cobró un sorprendente giro que alcanzó repercusión internacional cuando a fines del año pasado se supo que Edith decidió casarse con el hasta ahora único condenado por matar a su propia hermana.
Cingolani aseguró que esa decisión era por amor y que con Edith había comenzado a salir luego de romper relaciones con Johana , al tiempo que negó rotundamente que hubiera presionado a su prometida para beneficiarse, es decir para que se le acorte su condena.
Es más, ya tiene previsto que en menos de cuatro años, cuando se cumpla la mitad de su condena, quedará libre por imperio del pacto de San José de Costa Rica.
En tanto, llamó la atención que Edith asegurara que la carta que entregó a los jueces del tribunal y por el cual acusaba a Cingolani de presionarla y someterla sexualmente, la había escrito por presiones que le impuso su familia.
Finalmente ayer, en declaraciones telefónicas que formulara a Radiovisión, el condenado afirmó que estaba en todo su derecho de casarse, “como una persona normal ya que el hecho de que esté privado de mi libertad no implica nada”.
A todo esto, se prevé que su trasladado hasta el Registro Civil desde el lugar donde se encuentra recluido (la alcaidía de esa misma ciudad), se haga bajo un fuerte operativo de seguridad policial.
