Jorge Mansilla, de 38 años, fue baleado ayer a las 19 frente a su vivienda. Un disparo en el pecho lo mantenía en estado crítico, según los médicos del Hospital Regional, adonde fue trasladado por un patrullero de la Seccional Segunda. El autor y sus cómplices están identificados. Tres horas antes, sobre las 16, en otro sector de Comodoro Rivadavia, un adolescente de 14 años también fue baleado cuando se encontraba en el patio de su casa.
Jorge Mansilla, padre de cinco hijos y residente del barrio Pietrobelli recibió ayer a las 19 un disparo de arma de fuego en el pecho cuando salía de su casa. Según sus familiares, los agresores lo estaban esperando. Día y noche esperaban a que saliera para poder balearlo, según sus parientes.
Ayer a la tarde, Mansilla estaba con dos de sus pequeños hijos en el interior de la vivienda. Cuando salió al exterior, recibió un disparo en el pecho a la altura de la tetilla derecha. Sus mismos familiares lo cargaron y comenzaron a bajar a pie en dirección al Hospital Regional.
En esos momentos fueron interceptados por un móvil de la Seccional Segunda que acudió al lugar luego de la denuncia telefónica y los mismos efectivos policiales cargaron a Mansilla en el patrullero y lo trasladaron al hospital para que recibiera asistencia médica.
Según comentaron a Diario Patagónico los propios familiares de Mansilla, ellos lograron observar a los autores del ataque. Entre ellos sindicaron con nombre y apellido ante la policía al grupo agresor.
Una de las familiares de Mansilla comentó en la guardia del hospital que a partir de una denuncia que ella realizó en la que la policía, le secuestraron armas a integrantes de ese grupo antagónico, quienes desde entonces comenzaron a atacar a su familia y fue así que su pariente ayer resultó baleado.
Dijo que en la comisaría realizó más de veinte denuncias contra este grupo y que desde ese momento reciben constantes tiroteos.
Cuando Mansilla era atendido por los médicos en la guardia del hospital ayer por la tarde, comenzaron a llegar familiares del herido preocupados por su estado de salud.
En ese ámbito comentaron que cuando se dirigían al nosocomio, dos encapuchados en una moto balearon una de las viviendas de los familiares de Mansilla.
Ante ese riesgo, la mayoría de los familiares del herido quienes habitan en casas de chapa, había optado por dejar a sus hijos en una casa de cemento para resguardarlos de los disparos.
La situación en la parte alta del Pietrobelli al cierre de esta edición era muy tensa y la policía se apostó en el lugar temiendo a que se produjese un enfrentamiento armado.
Según informó la jefatura de la Seccional Segunda, las entrevistas que se realizaban a los testigos del ataque procuraban reunir pruebas para pedir una orden de allanamiento en busca de dar con el autor y el arma utilizada.
El estado de salud de Mansilla, al cierre de esta edición era crítico, ya que le había ingresado sangre a sus pulmones, señalaron las fuentes consultadas.
Otro baleado en la floresta
Tres horas antes de que Mansilla ingresara a la guardia del Hospital Regional con un balazo en el pecho, sobre las 16 un joven de 14 años identificado con las iniciales M.P. debió ser asistido en el nosocomio por haber recibido un disparo en el glúteo.
Según informaron fuentes policiales y médicas consultadas por Diario Patagónico, el adolescente fue baleado en el patio de su casa en Mburucuyá al 1.100 del barrio La Floresta.
El autor de los disparos está identificado por la policía y sería vecino del adolescente.
Se investigan las causas del ataque, pero según manifestó la policía el balazo no iba dirigido a él sino a otro joven. El menor incluso no vive en la ciudad, estaba de vacaciones y hoy tenía que volver a una escuela rural.
Fuente: El Patagónico
