El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó su intención de iniciar acciones legales contra el escritor Michael Wolff, a quien acusa de conspirar junto al fallecido Jeffrey Epstein para dañarlo políticamente. A través de un mensaje en Truth Social, el mandatario negó haber mantenido una relación de amistad con el financista, quien fue acusado de tráfico sexual de menores, y haber visitado su isla privada.
“No solo no era amigo de Jeffrey Epstein, sino que, según información que acaba de ser publicada por el Departamento de Justicia, Epstein y un ‘asqueroso’ autor mentiroso llamado Michael Wolff conspiraron para dañarme a mí y a mi presidencia”, sentenció Trump. El presidente también adelantó que analiza demandar al patrimonio del financista fallecido.
Trump enfatizó su distancia con las propiedades de Epstein al declarar: «A diferencia de tanta gente a la que le gusta hablar basura, nunca fui a la isla infestada de Epstein, pero casi todos estos demócratas corruptos y sus donantes sí«. Estas afirmaciones buscan contrarrestar los registros que documentan un vínculo social entre ambos durante la década del ’90.
La controversia se reavivó tras la difusión de archivos del Departamento de Justicia que revelan correos electrónicos de Wolff actuando como asesor de Epstein. En dichos mensajes, el autor sugería que Epstein podría ser la “bala” para finalizar la campaña de Trump en 2016 y aconsejaba dejar que el entonces candidato “se ahorcara solo”.
Según los documentos, Wolff planteó que las posibles mentiras de Trump sobre su relación con Epstein podían ser una herramienta política. “Podés colgarlo de una manera que te genere un beneficio positivo o, si realmente parece que puede ganar, salvarlo y generar una deuda”, escribió el periodista en uno de los intercambios de 2015.
Para el presidente, estas comunicaciones son la prueba de una maniobra orquestada por la «izquierda radical». Por su parte, Wolff rechazó previamente las acusaciones de ser un operador político, defendiendo su labor investigativa y la naturaleza de sus contactos con el entorno de Epstein.
En paralelo, el Departamento de Justicia retiró temporalmente miles de documentos de la causa tras admitir errores técnicos que expusieron la identidad de sobrevivientes. La fiscalía federal de Nueva York informó que se encuentran ajustando los protocolos de redacción para proteger a las víctimas mientras continúa la divulgación masiva de los expedientes.
