Personal municipal, en conjunto con efectivos de la Unidad Regional de la Policía, procedió al levantamiento de un puesto irregular ubicado en la calle Gil Álvarez al 400. La intervención se concretó tras detectar que la estructura, carente de habilitación, era utilizada para dormir por personas en situación de calle, generando preocupación en la ciudad.
Miguel Gómez, funcionario a cargo del área interviniente, explicó que el operativo respondió a una reincidencia en el lugar. «Al ver que se volvía a repetir una situación similar, donde ya se había desalojado a personas en estado de ebriedad, procedimos al retiro definitivo de esta estructura que estaba ensamblada en la vía pública sin autorización», detalló.
El trabajo forma parte de un plan integral que incluye un censo de cuidacoches y el control de inmuebles deshabitados que funcionan como aguantaderos. Gómez confirmó que se está trabajando sobre un edificio abandonado donde residen aproximadamente entre 10 y 12 personas. «Estamos notificando a los propietarios para que tomen medidas urgentes, como perimetrar o amurar las aberturas, y evitar que estas situaciones de inseguridad continúen», señaló.
Puestos fijos en La Saladita
En cuanto a los reclamos vecinales por la ocupación del espacio público en la zona de La Saladita y el barrio San Cayetano, el funcionario fue contundente respecto a la modalidad de construcción de ciertos puestos.
Gómez diferenció los puestos móviles de aquellos que están fijados al terreno de manera permanente. «Hemos detectado puestos que están cimentados al suelo, algo que está estrictamente prohibido porque constituye una invasión directa del espacio público«, afirmó.
Ante esta problemática, adelantó que el área técnica se encuentra elaborando una propuesta concreta para elevar al intendente. El objetivo es ofrecer una «vía de solución aplicable» que permita avanzar legalmente con el levantamiento de estas estructuras fijas, respondiendo así a las demandas de ordenamiento urbano y seguridad en el sector.
