Desde la CEOPE advierten que forzar una discusión paritaria desembocaría en despidos

Adolfo Sánchez Zinny, presidente de la CEOPE,  habló sobre el proceso preventivo de crisis que se firmó en el Ministerio de Trabajo  que abrió el espacio para que haya una discusión entre empresas y Sindicatos,…

miércoles 03/02/2016 - 13:41
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Adolfo Sánchez Zinny, presidente de la CEOPE,  habló sobre el proceso preventivo de crisis que se firmó en el Ministerio de Trabajo  que abrió el espacio para que haya una discusión entre empresas y Sindicatos, pero que a priori, obliga a la suspensión de 2000 trabajadores en Neuquén.

ceope

En este marco, el ejecutivo confirmó que la intención de las compañías de servicios petroleros, que nuclean a la mayor parte de los empleados de la industria, es pedir postergar temporalmente las  paritarias. “El PPC lo que permite es que todos tomemos conciencia de lo importante de cuidar el trabajo, de no agregar leña al fuego. Ayuda a mantener este equilibrio inestable, para que todos pongamos algo, para que no golpee a los trabajadores”, opinó.

Sánchez Zinny añadió además que cree que “lo mejor sería postergar la discusión paritaria para el segundo semestre. La lógica sería esperar y ver cómo evoluciona el escenario. Forzar ahora una discusión paritaria podría desembocar en que haya despidos”.

Al ser consultado sobre si puede aumentar el número de suspensiones, resaltó que “creemos que serán 2000, pero la cifra podría ser mayor dependiendo de la cantidad de equipos torre que pare cada petrolera. A nivel nacional, el orden de magnitud de las suspensiones podría llegar a un tope de 8000 personas, pero lo razonable, desde nuestro punto de vista, serían entre 5000 y 6000”.

No obstante, esgrime: “Hoy queremos destacar que no se está despidiendo a nadie, porque sabemos la importancia del empleo, que no sólo representa un ingreso sino también obra social y otras coberturas”

De esta forma, dijo que la idea es mejorar la productividad de los empleados: “Cuando se apunta a la productividad se tiende a pensar que es el exceso de dotación, pero hay otros factores que inciden. Como por ejemplo, el ausentismo. Si bajamos el ausentismo en un punto evitamos despidos, tenemos que recuperar otra cultura del esfuerzo”,

En ese sentido, agregó: “En el ausentismo hay un gradiente que termina en Santa Cruz. Eso se refleja en lo que las compañías pensamos de operar en cada cuenta, algo que es serio. Está claro que tenemos que mejorar la productividad. Hoy operar en la Argentina es más caro que Colombia y Perú”.

En cuanto a qué va a suceder con los petroleros suspendidos, aseveró que seguirán cobrando salarios básicos más algunos adicionales, pero no todos, por lo que, en promedio, aquellos que estén afectados cobrarán un 50% de lo que venían cobrando.

Con respecto a los motivos que llevaron a esta situación de freno en la actividad petrolera en el país,

¿Qué llevó a esta situación de freno de la actividad en el país, recordó que “el problema nuestro no es el precio del crudo, sino los costos. Si en la Argentina no existiera un precio sostén del petróleo, hoy habría que bajar la estructura de costos un 50% medidos en dólares, algo inviable de lograr”.

Al ser consultado si el PPC es una salida intermedia, aclaró que  “lo que hace es dar tiempo para mejorar la productividad. Hay una comprensión de los proveedores, que en algunos casos como Techint han bajado sus precios en dólares. Nosotros tenemos que enfocarnos en los diagramas de trabajo. Creo que si hay voluntad de todas las partes podríamos apuntar a bajar un 20% los costos en dólares hacia fines de este año. Pero tiene un alto nivel de dificultad. Firmar este acuerdo es muy importante, es la primera vez que se logró un acuerdo articulado entre operadoras y compañías de servicios con tanta rapidez. Ahora viene el estudio de cada empresa en particular. En los últimos años todos hemos estado muy cómodos, viene un momento en que hace falta liderazgo empresarial, pero también de parte de los Sindicatos”.

“Este sistema se aplica en otras industrias, como la automotriz y siderúrgica. Cuando baja la demanda, paran a través de un PPC. En el sector petrolero es atípico, porque los gremios tienen una filosofía diferente y por eso estas situaciones son mucho más trabajosas”, dijo.

La firma del acta implica es que todas las partes acepten que hay una crisis, que es una palabra medio prohibida. Eso predispone a la partes a ser muy responsables en las decisiones que toman.

A su vez, aseveró que la posición de Guillermo Pereyra y Manuel Arévalo (de los Sindicatos de Petróleo y Gas Privado, y personal Jerárquico, respectivamente) es elogiable porque “entendieron que este era el mal menor. Es una decisión que no nos gusta tomar, pero es para enfrentar esa situación. La crisis petrolera se cobró 350.000 puestos de trabajo en todo el mundo”.

“Esta es una decisión más humanista, no es que baja la actividad y echas a la mitad de la gente, no sólo porque las leyes laborales no lo permiten sino también porque acá hay otra manera de resolver el problema. Se haya resuelto en el marco de la Ley de contrato de trabajo, en el artículo 223 bis, que admite el PPC, que es un acuerdo de partes paritarias. El PPC permite la rotación, por lo que no será siempre la misma gente la que va a estar suspendida. Tiene un período de vigencia de 90 días, y puede ser renovable”, sentenció.

Sin embargo, comentó que el impacto sobre cada empresa es diferente. Para las empresas de equipos torre el impacto directo. En otras líneas, como las de productos químicos o la exploración sísmica, será más leve.

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