Una familia de Comodoro Rivadavia denunció públicamente una grave situación ocurrida en el Hospital Regional, donde una adolescente de 16 años que acababa de dar a luz estuvo a punto de ser separada de su bebé luego de que, según aseguran, se informara un resultado positivo de cocaína que luego no pudo ser respaldado con la documentación correspondiente.
Jessica, madre de la joven, relató que todo comenzó el 10 de este mes, cuando desde el área de neonatología les informaron que la recién nacida tenía un estudio positivo relacionado con consumo de cocaína. Según indicó, esa situación derivó en la intervención del servicio de protección y en la posibilidad de que la bebé fuera separada de su madre.
Sin embargo, la familia sostiene que todos los análisis realizados previamente a la adolescente durante el embarazo y al momento de ingresar para el parto arrojaban resultado negativo.
“Nosotros teníamos todos los estudios de mi hija y en ninguno figura que haya dado positivo para cocaína. Incluso el día que ingresó al hospital para tener a la bebé le hicieron análisis y también dio negativo”, explicó en diálogo con FM La Petrolera.
Ante la situación, Jessica pidió ver la documentación que respaldaba el supuesto resultado positivo. Según denunció, no le entregaron los papeles ni le informaron quién era el profesional responsable del estudio.
“Me dieron un papel donde decía que daba positivo, pero no tenía nombre ni apellido del médico, no estaba firmado ni sellado”, afirmó.
La mujer también cuestionó el trato recibido por su hija durante la internación y aseguró que no les explicaban qué estudios le realizaban ni por qué.
De acuerdo a su relato, el servicio de protección intervino tras el informe inicial, aunque posteriormente se aclaró la situación. Incluso este mismo jueves, según indicó, desde el área correspondiente firmaron un documento autorizando que la joven pueda retirarse con su hija una vez que se completen estudios de rutina para recién nacidos, como los de bilirrubina y hematocrito.
Jessica sostiene que, de no haber reclamado, la bebé podría haber sido separada de su madre.
“Si yo no reclamaba y no revisaba todo lo que estaba pasando, me sacaban a mi nieta”, aseguró.
Por el momento, la familia no presentó un reclamo formal ante la dirección del hospital, aunque anticipó que evalúan hacerlo. Mientras tanto, decidieron hacer pública la situación para alertar a otras familias.
“Lo hago público para que no le pase a otra chica. Mi hija tiene 16 años y muchas veces si las ven solas hacen lo que quieren. Los médicos tienen que identificarse, explicar lo que hacen y entregar los papeles como corresponde”, concluyó.
