En comunicación con El Comodorense, un joven relató el mal momento que se prolongó durante semanas a raíz de la falta de atención en el supermercado Jumbo.
En enero, un envase de lavandina roto en una góndola hizo que el producto se derramara sobre su buzo y pantalón, arruinándolos por completo.
«En el momento me dijeron que deje un reclamo en el libro de quejas y que me iban a dar una solución. Se hacían responsables porque el envase se rompió en la góndola, entonces me imaginé que en una semana a más tardar me iban a pagar la ropa que me arruinaron», comentó.
Sin embargo, la cadena de excusas recién comenzaba: «Volví al tiempo a preguntar cómo avanzaba mi reclamo y dijeron que ni siquiera lo habían enviado a Buenos Aires, que es de dónde me tenían que dar la respuesta. Ahí me ofrecieron llevarme un pantalón y un buzo de sus productos, pero no equivalía ni cerca a lo que había gastado en mi ropa, que era nueva y todavía la estaba pagando».
Así fueron al menos seis las veces que el joven consultó el avance de su reclamo, siempre siendo atendido por diferentes personas que coincidían en una respuesta: «Todavía no nos dijeron nada».
«Me dio mucha pena el hecho de que fuimos con la mejor predisposición, siempre con mucho respeto y parecía que nuestra consulta molestaba porque siempre nos querían sacar de encima», lamentó el lector de este medio.
La última consulta fue este mismo viernes, cuando finalmente le confirmaron que desde la empresa no se harían cargo de nada. «Me dijeron que desde Buenos Aires habían dicho que no iban a hacer nada. Ni siquiera dar un vale con el monto del valor de la ropa. Absolutamente nada. Lamentablemente nos quedamos sin la ropa y sin una respuesta acorde a una empresa tan grande, que pensábamos que por lo menos iba a hacerse cargo porque en el primer momento reconocieron su error».
Con muchos temas que resolver respecto a su lugar de residencia, ya que es parte de una familia damnificada por el problema del Cerro Hermitte, el joven aseguró que no podía tomarse el tiempo de radicar una denuncia en Defensa al Consumidor y encarar un largo proceso con abogados o más trámites de por medio, y terminó optando por advertir a la comunidad de cuidarse al máximo en el supermercado Jumbo, dado que la empresa no se hace cargo de los perjuicios originados por sus propios errores.
