Demian Reidel dejó su cargo como presidente de Nucleoeléctrica Argentina este lunes, según confirmaron fuentes oficiales a Ámbito, en medio de investigaciones y denuncias que cuestionan su gestión al frente de la empresa estatal encargada de operar las centrales nucleares del país.
Reidel, uno de los colaboradores más estrechos del presidente Javier Milei y figura destacada dentro de la administración, presentó su renuncia tras una serie de señalamientos sobre presuntas irregularidades en procesos de contratación y manejos irregulares de fondos en la compañía.
Durante las últimas semanas se habían multiplicado las críticas internas y sindicales, entre ellas una denuncia donde se menciona que un contrato de tecnología pasó de u$s600.000 a u$s7 millones, un incremento que generó cuestionamientos sobre la transparencia de las adjudicaciones en un área clave de la empresa.
Además de esos señalamientos, Reidel estuvo en el centro de investigaciones vinculadas a la cancelación de deudas personales por grandes sumas de dinero y a contratos con sobreprecios, que varios actores consideraron indicios de mala praxis administrativa.
La renuncia se produce en un momento de tensión para Nucleoeléctrica, que también enfrentó la suspensión de directivos y otras figuras de la empresa en medio de denuncias por presuntas irregularidades en licitaciones para servicios en las centrales nucleares
Reidel había sido designado al frente de Nucleoeléctrica en abril de 2025, tras haber ocupado cargos políticos relevantes en el entorno del presidente. Su salida añade un nuevo capítulo a los cambios y ajustes en la gestión de empresas públicas y funciones estratégicas dentro del Gobierno en los últimos meses, un proceso que ha generado debate y atención tanto dentro de la coalición oficialista como en sectores opositores.
