Dante lo perdió todo en cuestión de días. Tras la catástrofe ocurrida en la zona de Sismográfica, su familia decidió abandonarlo, dejándolo solo y desorientado. Hoy se encuentra a salvo, pero su mirada refleja el miedo y la tristeza de quien no logra entender por qué fue dejado atrás.
Se trata de un gato macho adulto, de aproximadamente 3 a 4 años, de carácter tranquilo y dócil. No es agresivo y se entrega esterilizado. Desde su rescate, permanece bajo cuidado, aunque necesita mucho más que un lugar seguro: necesita tiempo, paciencia y amor real para poder sanar.
Quienes lo cuidan advierten que Dante no es un animal para caprichos ni adopciones impulsivas. Es un ser que fue marcado por el abandono y que requiere una familia responsable, comprometida a no volver a soltarlo cuando empiece a confiar.
Desde la organización que acompaña su recuperación apelan a la solidaridad de la comunidad para que su historia no termine en el abandono y pueda, finalmente, comenzar de nuevo.
