Luego de un verano en el que consiguió aprobar en el Congreso varias de las reformas que presentó, el presidente Javier Milei abre este domingo por la noche un nuevo periodo de sesiones ordinarias con un discurso en el que marcará el rumbo que pretende que siga su gestión en esta segunda etapa de mandato.
La asamblea legislativa convocada para esta ocasión comenzará a las 20:00 y poco después arribó al recinto el jefe de Estado, quien fue recibido por su vice, Victoria Villarruel, con quien mantiene una tensa relación.
En el inicio del discurso, el mandatario lanzó una chicana a la oposición que estaba presente en el recinto del Congreso de la Nación. “Ustedes pueden aplaudir también porque soy presidente de ustedes aunque no les guste”, dijo Mieli tras destacar el inicio de su gestión.
“No pueden aplaudir porque se les escapa las manos en bolsillos ajenos”, apuntó, que minutos más tarde lanzó: “La justicia social es un robo. Delincuentes. Por eso la suya está presa”.
“Hoy estamos aquí reunidos, en cumplimiento del artículo noventa y nueve de la Constitución Nacional, para dar cuenta del estado de la nación, iniciar un nuevo período de sesiones ordinarias de este honorable congreso nacional. Siendo la tercera inauguración de sesiones ordinarias de nuestro mandato, me gustaría invitarlos a todos a hacer memoria de dónde venimos, y así poder entender a dónde vamos y por qué este año en el congreso será tan importante. Hace tan solo dos años, Argentina estaba en una situación de crisis terminal”, comenzo diciendo Milei en su discurso inaugural.
Y agregó: “La continuidad misma de nuestro guion como país estaba en juego. La herencia nos mostraba la combinación de las tres peores crisis de la historia argentina, un desequilibrio monetario que duplicaba el de la previa al de mil nueve setenta y cinco, durante el gobierno de Isabel Perón. Un banco central en quiebra, aún en peor estado que el que Raúl Alfonsín, previo a la de 1989. Y, como si todo esto fuera poco, indicadores sociales peores a los del 2001”.
“Tan solo en unas pocas semanas, lo que ha sido uno de los períodos de sesiones extraordinarias más productivas de nuestra historia, y cumpliendo con todas las promesas de campañas hechas”, continuó.
Y sumó: “Podemos decir: 1) hemos aprobado el primer presupuesto sin déficit fiscal libre de default en siete años. Terminamos con la emisión monetaria que se usaba para financiar el descalabro fiscal y cuyo resultado era una inflación creciente que golpeaba sobre los más vulnerables. Y todo esto, no solo que lo hicimos sin subir impuestos, sino que además lo bajamos por el equivalente de dos puntos y medios del PBI. Y esto lo hicimos así porque no solo creemos que los impuestos son un robo, sino porque además el ajuste tenía que hacerlo la política”
