El equipo de Tabárez abrió su participación en Brasil, la tierra donde brilló en 1950, con una derrota: ganaba con gol de Cavani de penal, pero Campbell, Duarte y Ureña amargaron a los charrúas.
El seleccionado que en Brasil 1950 se consagró campeón del mundo por segunda vez en su historia con el «Maracanazo» , no pudo repetir esos momento gloriosos en el inicio de participación en el Mundial Brasil 2014 .
Por la primera fecha del Grupo D, que completan Italia e Inglaterra, la selección de Costa Rica dio la sorpresa al vencer 3-1 a la selección de Uruguay en el estadio Castelao de Fortaleza, con el arbitraje del alemán Felix Brych.
En el comienzo se vio un equipo charrúa activo, con los extremos de Stuani y «Cebolla» Rodríguez llegando a posición de gol. Costa Rica exhibiño muchas fragilidades en el juego aéreo, sobre todo en una jugada en la que Cavani quedó cara a cara con el gol, pero pateó muy desviado.
Pero esas dificultades costarricenses se evidenciaron aún más cuándo Diego Lugano cayó en área y el árbitro alemán Felix Brych cobró penal. El atancante del PSG, Edinson Cavani, se tomó revancha de la jugada anterior y pudo quebrar la porteria de Keylor Navas.
Luego del gol, los hombres de Tabárez le cedieron la posesión a su rival para poder aprovechar los espacios generados por la intención de buscar la igualdad. Costa Rica se afirmó, empezó a creer más en el empate, pero Uruguay no deja de ser un equipo peligroso individual y colectivamente.
En el complemento, llegaron las sorpresas. No se habían completado 10 minutos, cuando Joel Campbell capturó en soledad un centro desde la derecha y fulminó al arquero Muslera para igualar el partido y dejar atónitos a los hinchas uruguayos.
A la jugada siguiente, minutos más tardes, Stuani no llegó a cerrar y Duarte apareció para conectar de cabeza y quebrar nuevamente la meta celeste. Allí el «Maestro» Tábarez empezó a mover las piezas: entró Nicolás Lodeiro por Diego Forlán y Álvaro González por Walter Gargano.
Con el ingreso de Abel Hernádez, el seleccionado rioplatense se paró en el cancha con una primera línea de cuatro hombres, solamente dos volantes y otros cuatro jugadores en la ofensiva. Salió en busca de revertir el resultado.
El golpe final llegó a cinco minutos del cierre del partido. Marco Ureña enterró las ilusiones uruguayas de lograr una remontada heróica. Recibió un pase de Cambpell, la figura costarricense, y marcó un gol histórico para los Ticos.
