Jornadas tensas se viven por estos días en la zona Norte de Santa Cruz por los conflictos internos que hay entre petroleros. En este marco, se vieron varias camionetas de Gendarmería Nacional recorriendo calles y rutas aledañas a Caleta, haciendo patrullaje preventivo.
Ante esta situación, hay un ambiente enrarecido por la proximidad de las elecciones del 25 de octubre, en donde todo se mezcla con todo. La protesta de un sector de petroleros (tanto en Caleta como en LH3 de Las Heras) también tiene su razón de ser en las discrepancias con la Comisión Directiva del gremio que dirige Claudio Vidal, quien ya expulsó al ex secretario gremial, Fernando De Souza, y ya se inició un proceso similar contra Rubén Uribe, secretario adjunto.
En el medio, hay candidaturas de los propios líderes petroleros, tanto en el oficialismo sindical como en la oposición.
En este sentido, Nelson Álvarez, integrante de la Comisión Directiva de Petroleros Privados, expresó en diálogo con La Vanguardia del Sur que “lo de Huinoil el 25 de setiembre entre las partes se llegó a un acuerdo, y lamentablemente por estos sectores que están en contra de la conducción no dejan subir a los compañeros a prestar servicios”, y cargó contra Uribe, Oñate, y otro delegado.
Además dijo que los petroleros que están tomando la planta no cuentan con respaldo sindical, y que la “firma” de Uribe no sirve porque ha sido suspendido por 90 días tras la votación de delegados.
Finalmente, manifestó que a Uribe «no le interesan los compañeros» sino la cuota de poder que pueda adquirir en este enfrentamiento, «para después estar sentado en el silloncito».
