Central y Belgrano igualaron sin goles en Rosario

La B tuvo la victoria en la última, pero el palo le negó tres puntos de oro. A pesar de que el Canalla llegó mucho e hizo figura a Olave, el Pirata mereció algo más:…

sábado 12/04/2014 - 8:00
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La B tuvo la victoria en la última, pero el palo le negó tres puntos de oro. A pesar de que el Canalla llegó mucho e hizo figura a Olave, el Pirata mereció algo más: tras el gol que no fue con River, Abal no le cobró un claro penal.

Para explicar el empate en Rosario entre Central y Belgrano primero hay que hablar de la gran tarea que tuvieron ambos arqueros. García y Olave fueron los responsables de que ninguna de las varias ocasiones de gol se concretaran. En el mereciómetro, el Pirata pudo haberse ido con algo más, ya que Abal no le cobró un penal claro y, en la última, el palo le negó los tres puntos. La semana pasada, contra River, le había tocado a favor…

Raro que un partido sin goles tenga tantas llegadas. Farré ya le había quemado las manos a García antes de los cinco minutos en un buen arranque de Belgrano, pero Central lo emparejó metiendo en la mitad de la cancha. Al ratito había invertido la taba y Niell, héroe contra Newell’s, tuvo dos claritas que no pudo empujar a la red. Sobre el final del PT, la gran polémica: García lo bajó a Zelarayán en el área pero Abal no vio el penal. Luego el propio arquero reconocería que “lo toqué” (a Abreu también lo agarraron varias veces).

Central arrancó mejor la segunda mitad y estuvo cerca con Medina y Méndez, pero ahí fue Olave el que se convirtió en muralla. Y como nadie mojaba y los dos querían ganar, el final se hizo de ida y vuelta. Otra vez apretó el Pirata con una chilena del Picante que no tapó García y, en la adición, Márquez reventó el palo. No hubo caso ni en el tiro del final.

Tigre 2-All Boys 0

Ariel Nahuelpán abrió el partido con un tremendo zurdazo y luego asistió a Pérez García para el 2-0. Así, Tigre sumó su segunda victoria seguida. All Boys se hunde en la tabla de los promedios.

En el botín izquierdo de Ariel Nahuelpán estuvo la llave del partido. O, mejor dicho, la bomba que rompió la alegría de todo Victoria. Fue un remate de media -o larga- distancia. Un disparo desde 40 metros, inatajable para Nico Cambiasso. Fue un golazo. Pero Nahuelpán siguió, siguió y siguió. Y se guardó una asistencia para Pérez García. Así, Tigre terminó tan Alegre como su DT. All Boys se hunde en la tabla de los promedios.

Más allá del aporte de Nahuelpán, la victoria de Tigre no admite discusión. Fue el que propuso, el que buscó sociedades de toque, el que mejor jugó. El que quería ver algo de lujo, tuvo los caños de Wílchez, de Pérez García y de Peñalba. El que pretendía un par de triangulaciones, contó con un par de muestras. El que quería observar gambeta hacia adelante, pudo poner el replay en varios avances de Pérez García.

Pérez García, ex All Boys, encontró espacios a las espaldas de los volantes rivales. Casteglione, Espinoza, Bustamante, Di Plácido, Cámpora y Paz lo bajaron con falta. Ricardo Rodríguez hoy no tiene un Pérez García. Su equipo no gana desde el partido ante River. Desde ese momento no para de sufrir: cuatro derrotas y un empate.

Tigre es la contracara. Hace un par de fechas aparecía cuestionado su técnico. Alegre dijo después de la caída ante Gimnasia que seguía, que no se iba a bajar del barco. Este viernes tuvo un nuevo respaldo de sus jugadores. Lo fortaleció un bombazo.

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