Cáritas de la Parroquia Santa Lucía se autoevacuó y reorganiza la asistencia a familias afectadas

El padre Marcelo Nieva explicó cómo la organización trasladó su funcionamiento tras verse afectada por la emergencia y detalló las necesidades más urgentes, los puntos de recepción de donaciones y la compleja situación social que atraviesan las familias evacuadas.

martes 27/01/2026 - 12:45
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El coordinador de Cáritas del barrio Sismográfica, padre Marcelo Nieva, informó que Cáritas de la Parroquia Santa Lucía debió autoevacuarse como consecuencia de la emergencia que afectó a la zona donde funcionaba uno de sus espacios, en el sector de La Bárbara, uno de los primeros en verse comprometidos.

“Nos dimos cuenta rápidamente de que ya no había forma de sostener la actividad allí y tuvimos que mudarnos”, explicó. El traslado y la reorganización se concretaron el lunes de la semana pasada, cuando Cáritas comenzó a funcionar plenamente en el salón de la Divina Providencia.

Actualmente, el espacio está abocado a la recepción y distribución de donaciones, principalmente elementos de higiene personal y limpieza, destinados a la elaboración de kits para personas y familias afectadas. Además, se atienden necesidades puntuales como calzado, ropa y artículos específicos, según cada situación. En los próximos días, Cáritas recibirá una donación de tela proveniente de Córdoba para confeccionar toallas de mano y toallones.

Nieva advirtió que una de las mayores dificultades es que muchas personas se encuentran autoevacuadas y dispersas en distintos puntos de la ciudad, lo que vuelve más complejo el seguimiento. A esto se suma el inicio de una nueva etapa, en la que algunas familias comienzan a trasladarse a alquileres temporales.

“El seguimiento en esta dispersión va a ser muy difícil y las familias vulnerables van a profundizar su vulnerabilidad”, señaló. En ese sentido, remarcó que los aportes estatales anunciados resultan insuficientes y que muchas familias encuentran serios obstáculos para acceder a alquileres, debido a los requisitos exigidos como depósitos, garantes, recibos de sueldo y la negativa a aceptar niños o mascotas.

Más allá de la asistencia material, el sacerdote subrayó la importancia del acompañamiento humano y emocional. “Se están viviendo situaciones muy difíciles, tanto niños como adultos están muy afectados emocionalmente”, expresó.

Durante esta semana, las donaciones se reciben en la Iglesia Buen Pastor, ubicada en Kilómetro 3 (Avenida Lángara y Ministro Ezcurra), de 15 a 18 horas, hasta el jueves.

A partir de febrero, el punto fijo de recepción será en la Capilla Cristo Salvador, en el barrio Divina Providencia, ubicada en calle Los Ñeres 120, esquina Francisco Rosa Cristina, de lunes a viernes de 15 a 19 horas. Desde la próxima semana, la recepción de donaciones será únicamente los martes y jueves, mientras que la asistencia a las familias continuará todos los días.

Entre los elementos más necesarios se encuentran kits de higiene y limpieza, ropa de cama, almohadas, sábanas y toallas.

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