El lunes, en el Salón de los Constituyentes de Casa de Gobierno se llevó a cabo una cumbre solicitada y coordinada por el gobernador Martín Buzzi. Del cónclave participaron tres líneas diferentes de funcionarios: ministros, secretarios y subsecretarios. En la reunión hubo un pedido explícito de «terminar con lo que está en marcha» y «no hablar ni presentar proyectos o ideas nuevas».
La línea para cruzar la meta está separada por tan sólo dos semanas y Buzzi quiere tener todo bajo control. Debido a esto, el gobernador convocó a una reunión con todos sus ministros, secretarios y subsecretarios, para afinar y delimitar el objetivo en el último tramo.
Uno de los ministros que participó en la cumbre informó a El Chubut que el gobernador solicitó «caminar la provincia» a todos los que estaban presentes y pidió «terminar con lo que cada ministerio y secretaría viene desarrollando».
De esta forma, Buzzi «no quiere sorpresas, ni nuevos frentes abiertos», por eso aconsejó «finalizar con lo que está en marcha y no sumar nuevos proyectos o ideas».
El mandatario provincial que buscará la reelección, encomendó a todos sus funcionarios no confrontar con ningún sector (por temas especiales y particulares), al menos hasta después del 25 de octubre. El conflicto con los cirujanos significó demasiada corrosión y desgaste, y no quieren ningún efecto similar.
En otro orden, Buzzi también manifestó ante todo su equipo, que «los sondeos vienen muy bien» y aunque no dio números «mostró satisfacción por el trabajo y llevó tranquilidad a todos sus colaboradores».
Las estadísticas que manejan desde Fontana 50, previo al 25 de octubre, «son muy positivas» y se mostraron confiados de «retener el gobierno» por cuatro años más.
