Ante la difusión del anuncio del Gobierno Nacional sobre la transferencia de $100.810 millones destinados a asociaciones de bomberos voluntarios, la Federación Chubutense salió a aclarar el alcance real de esos fondos y a poner el foco en un reclamo de fondo: la falta de regularidad en los pagos.
Desde la entidad remarcaron que no se trata de un aporte extraordinario ni de una asistencia especial por los incendios forestales que afectan a la Patagonia, sino del cumplimiento de la Ley Nacional N° 25.054, que regula desde 1998 el financiamiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
Según detallaron, los recursos surgen del 5 % de las primas de seguros de automotores y viviendas que paga la ciudadanía, fondos que el Estado Nacional administra y luego distribuye entre las asociaciones bomberiles que cumplen con los requisitos administrativos.
En este caso puntual, la transferencia incluye montos que habían quedado pendientes del ejercicio 2025, ya que durante ese año no se realizaron todos los giros correspondientes, y también la primera cuota del ejercicio 2026. Habitualmente, estos fondos se abonan en dos tramos anuales, pero el remanente del año pasado no fue pagado en los plazos previstos.
De acuerdo a la resolución oficial, los $100.810 millones se distribuyen entre más de 1.000 cuarteles de todo el país, lo que representa un promedio cercano a los 95 millones de pesos por asociación. El dinero está destinado a gastos operativos esenciales como equipamiento, indumentaria, mantenimiento de móviles, capacitación y compra de materiales.
Además, la Federación aclaró que la ley establece una distribución igualitaria, sin diferencias por cantidad de efectivos o ubicación geográfica, por lo que cuarteles de ciudades grandes y localidades pequeñas, como Comodoro Rivadavia, Esquel, Trevelin, Gualjaina o El Hoyo, reciben montos equivalentes.
Desde la Federación Chubutense valoraron la llegada de los fondos, pero insistieron en que la principal preocupación sigue siendo la falta de previsibilidad. “Sin pagos regulares, a los cuarteles se les hace cada vez más difícil planificar y sostener servicios que son esenciales para la comunidad”, señalaron.
