Ascendería a ese valor el precio del crudo, según Harold ‘Skip’ York, experto de Wood Mackenzie, reconocido a nivel mundial como uno de los máximos gurúes en materia de precios de los commodities derivados del petróleo. En un escenario como el actual, signado por el derrumbe y posterior amesetamiento de los precios del crudo en valores cercanos a los 35 dólares, sus pronósticos cobran mayor relevancia.
El VP de la unidad de Energía Integrada de la consultora Wood Mackenzie pasó por Buenos Aires para participar del evento anual de la consultora internacional, que abrió oficinas en el país hace ya dos años. El analista adelantó que los precios se mantendrán por debajo de los 40 dólares durante la segundo mitad del año. “Es esperable que durante el segundo semestre de 2016, el precio del Brent promedie los US$ 39,15 y el WTI, los US$ 39,25”, detalló en diálogo con El Inversor Online.
York es el responsable de la integración transversal del segmento del mercado de petróleo y los problemas de infraestructura para América del Norte. Con más de 20 años de experiencia a través de distintas posiciones en la cadena de valor de la energía, cuenta con una amplia experiencia en la economía de mercado del petróleo.
En líneas generales, ¿cuáles son los principales factores que causaron el colapso de los precios del petróleo?, preguntamos al especialista.
El colapso de los precios realmente tenía tres conductores desde el verano (boreal) de 2014:
a) Julio /Agosto de 2014: El aumento de las preocupaciones sobre la desaceleración de la demanda mundial de petróleo (demanda creció 0,7 mmb/d frente a las expectativas de 1,4 mmb/d)
b) Otoño de 2014: Arabia Saudita anuncia que no va a reducir la producción de crudo para reequilibrar el mercado.
c) 2015: la producción de crudo por fuera de la OPEP, a pesar de los recortes 30% en gastos de capital, sostuvo un ritmo de crecimiento mucho más fuerte y más largo de lo esperado.
¿Cuáles son los principales elementos que inciden sobre el actual precio del Brent?
Existen tres aspectos centrales: a) la desaceleración en China; b) la incorporación de nueva oferta de petróleo de Irán; y c) las poblaciones de alta crudo en los EE.UU. La recuperación de los precios desde finales de enero es una función de mejora de esos tres elementos, pero es probable que el que tiene el impacto más fuerte es la nueva oferta proveniente de Irán. La producción de ese país está creciendo, pero a un ritmo mucho más moderado que las aspiraciones expresadas por el gobierno y las expectativas del mercado.
¿Cuánto tiempo podría extenderse este período de bajos precios del barril de petróleo?
Creemos que el mercado está buscando un catalizador positivo de los precios, que podría desembocar en una rebalanceo de las reservas mundiales de petróleo hacia la baja. No esperamos que eso ocurra hasta finales de año, pero incluso cuando lo haga, esperamos que la fortaleza de los precios sea más bien modesta en el futuro previsible.
¿Qué nivel de los precios del petróleo WTI y Brent se espera para la segunda mitad del año y para el 2017?
Es esperable que durante el segundo semestre de 2016, el precio del Brent promedio los US$ 39,15 y el WTI, los US$ 39,25. Mientras que para el año que viene esperamos una suba gradual de los precios, en el caso del WTI hasta los US$ 50,75 y en el del Brent, hasta los 50,20 dólares.
¿Qué empresas están mejor preparadas para hacer frente a este escenario de baja rentabilidad en el upstream? ¿Y cuáles son las más afectadas?
Todas las empresas con activos de exploración están bajo diferentes grados de dificultad. Las empresas que tienen carteras más diversificadas (por ejemplo, los Majors), no solamente distintos recursos en el upstream, sino también activos diversificados a lo largo de la cadena de valor, son los mejor preparados para resistir el entorno actual. Las empresas más expuestas son las que están centradas en un tipo específico de recursos o geográficamente focalizadas. Esas empresas centradas en proyectos de largo plazo que requieren inversiones de capital intensivo (por ejemplo, en aguas profundas en el offshore o arenas bituminosas de Canadá) son las que están más afectadas.
