Un gol agónico en el segundo tiempo suplementario del volante de Real Madrid fue la única diferencia entre Argentina y Suiza en un partido muy parejo.
A dos minutos de llegar a los penales, el ex Rosario Central ahorró mayores sufrimientos a los que igualmente hubo con un cabezazo de Dzemahidi en el palo tras el 1-0 y un tiro libre en el exagerado tercer minuto de descuento de la prórroga.
Argentina fue, fue y fue, hasta que Messi se la jugó, habilitó al movedizo Di María y definió el partido a tres minutos de ir a los penales.
¡Cómo sufrimos! Pero pasamos a Cuartos de final del Mundial.
