A través de su cuenta en la red social X, la legisladora expresó su respaldo al texto aprobado y afirmó: “Es un gran avance para promover el empleo registrado en Argentina, donde 43% de los trabajadores son informales y no tienen sus derechos laborales cubiertos”. En su mensaje, planteó que la normativa vigente ya no responde a la realidad del mercado laboral actual y que, lejos de garantizar derechos, termina dejando afuera a millones de personas.
En esa línea, sostuvo que “la ley vigente, tal como está, legisla una realidad que ya no existe, no da derechos, sino que los quita. Y los 6 millones de trabajadores que están excluidos del sistema lo demuestran”. Para Cristina, la modernización del régimen laboral es una condición necesaria para enfrentar la informalidad estructural y generar condiciones de crecimiento.
La senadora remarcó que el objetivo de la reforma es establecer un marco más previsible y acorde a las dinámicas actuales del empleo. “Necesitamos reglas claras, realistas, coherentes con el mercado laboral actual y alineadas con el crecimiento económico que necesitamos concretar para combatir la pobreza e incentivar el desarrollo”, señaló.
En su defensa del proyecto, enumeró algunos de los ejes centrales de la iniciativa y respondió a los cuestionamientos formulados por sectores sindicales y de la oposición. “Aprobamos un proyecto que reduce la burocracia, refuerza la previsibilidad para generar confianza a la hora de contratar, reduce la arbitrariedad en la interpretación de las normas laborales, limita la industria del juicio y brinda mayor valor a los acuerdos entre las partes”, afirmó.
Asimismo, buscó despejar dudas sobre una eventual pérdida de derechos adquiridos. “No quita la indemnización, ni las vacaciones, ni el aguinaldo, ni las horas extras”, enfatizó. Según explicó, la norma “brinda certeza en el cálculo de las indemnizaciones” y permite que empleadores y trabajadores puedan acordar la compensación de horas sin extender las jornadas legales ni afectar los períodos de descanso establecidos.
También destacó que el texto incorpora beneficios sociales no remunerativos para los trabajadores, una herramienta que, según su visión, puede contribuir a formalizar vínculos laborales sin incrementar excesivamente los costos de contratación.
Para Cristina, la reforma representa un paso estratégico en el fortalecimiento del sector privado. “Es una ley que respalda el crecimiento del sector privado, la generación de empleo formal y va a fortalecer la competitividad de Argentina”, concluyó.
Mientras el oficialismo y parte de la oposición sostienen que se trata de una actualización necesaria del marco legal, desde sectores gremiales advierten que podría implicar un retroceso en materia de protección laboral. El impacto real de la reforma comenzará a medirse en los próximos meses, cuando sus disposiciones empiecen a aplicarse en el entramado productivo del país.
