Moscoso enfatizó que el problema trasciende lo individual y se relaciona con la falta de control de personas foráneas.
La vecinalista expresó la gran conmoción por la muerte de Nino, a quien describió como un hombre generoso y defensor del club Ferro. Sin embargo, el foco principal de sus declaraciones fue la alarma por la seguridad en Kilómetro 5.
Moscoso alertó sobre la presencia de personas foráneas sin control y la sospecha de que vendedores ambulantes estarían marcando domicilios para futuros robos. En consecuencia, reiteró el pedido a las autoridades, incluyendo al Ministro Héctor Iturrioz, de implementar mayores controles en los accesos a la ciudad y de instalar las cámaras de seguridad prometidas, ante el riesgo que corre la población adulta del barrio.
«Nosotros dijimos que hay mucha gente de afuera, mucha gente del norte, mucha gente de otros países. Entonces, que si no hay un control de esa gente…», señaló Moscoso, recordando un incidente reciente donde intrusos ingresaron a una casa a las 5 de la mañana mientras los dueños dormían.
La vecinalista también denunció la presencia constante de vendedores ambulantes (de bolsas, medias o chatarra), sugiriendo que estos actúan como «controladores» de la zona, ya que a los pocos días de su paso se registran robos.
Moscoso recordó haber solicitado a Iturrioz, en una reunión previa, más control en la entrada de Comodoro Rivadavia y la instalación de cámaras de seguridad, incluso ofreciendo la colaboración de los vecinos con sus propias cámaras domiciliarias.
