Mientras que el barrio Sismográfica ha sido declarado inhabitable permanentemente, obligando a buscar reubicaciones integrales, otras familias persisten en sus hogares en zonas de riesgo (Los Tilos, El Marquesado, Paso Nuevo) sufriendo la interrupción de servicios esenciales como agua y gas.
El Municipio anticipó en tal sentido un incremento en la ayuda al alquiler a partir de marzo para facilitar la salida de los albergues (Evita y Club Ameghino). Los estudios técnicos cruciales para la estabilización del suelo se extenderán por un período de dos a tres meses, manteniendo en vilo a las 350 a 400 familias afectadas por la emergencia.
A más de un mes de la catástrofe geológica que forzó el abandono de sus hogares a casi 400 familias en la zona norte comodorense, Sampaoli ofreció un balance detallado sobre la compleja situación habitacional y de servicios que enfrentan los damnificados. La respuesta municipal se articula en tres frentes distintos según el nivel de riesgo de los barrios afectados: Médanos, la zona este con los anteriormente mencionados y Sismográfica.
En tal sentido, confirmó en diálogo con Radiocracia que, si bien la ayuda económica inicial fue fundamental, el desafío actual radica en la restitución de la normalidad y la seguridad.
En los barrios Los Tilos, El Marquesado y Paso Nuevo, donde persisten daños estructurales y deslizamientos parciales, varias familias han decidido permanecer en sus viviendas, a pesar de las advertencias técnicas. Esta permanencia ha generado problemas graves en el día a día: “hay muchas familias que han decidido continuar en su domicilio… 12 en El Marquesado y 28 en Los Tilos que están residiendo, con la dificultad que hoy se presenta también con el servicio de agua y cloacas interrumpido, con el servicio de gas interrumpido”, señaló.
El Municipio está trabajando con las empresas concesionarias para restablecer, al menos de forma provisoria, estos suministros básicos.
Alquileres y centros de evacuados
Para aquellos que sí debieron evacuar, los centros de albergue siguen activos, aunque se espera que la ayuda económica se refuerce: “eso es algo que hemos planteado, yo entiendo que sí, que a partir del mes de marzo puede haber un incremento [en la ayuda por alquiler]”, sintetizó Sampaoli.
Actualmente, el albergue municipal Evita aloja a 60 personas (37 adultos y 23 menores), mientras que el Club Florentino Ameghino acoge a 42 personas. El Viceintendente confía en que un posible aumento en el aporte de alquiler permita a más familias reconstituirse como grupo familiar en una vivienda alquilada, aliviando la presión sobre los centros referidos.
La situación más crítica es la del barrio Sismográfica, donde el informe universitario es concluyente: “está claro después del informe de la Universidad que es un lugar que no se va a poder volver a habitar, que la situación geológica del mismo no va a mejorar y allí es donde fundamentalmente hay que buscar las soluciones habitacionales integrales”, determinó.
Asimismo, reconoció la dificultad de reubicar a tantas familias en un solo lugar, señalando que las áreas técnicas están trabajando en alternativas que esperan comunicar pronto.
Respecto a los estudios de estabilización del suelo a cargo de empresas especializadas (IATASA/SRK) en conjunto con la Universidad local, se estima un plazo de dos meses y medio a tres meses para obtener resultados parciales que permitan planificar las obras hídricas necesarias.
