Vecinos del barrio Marquesado, que se encontraban en pleno proceso de construcción de sus viviendas, manifestaron su preocupación e incertidumbre ante la falta de definiciones sobre la habitabilidad de la zona. Se trata de Natalia Vottero y Sebastián Lacombe, quienes explicaron que los terrenos no fueron vendidos a una cooperativa, sino de manera individual a cada beneficiario, lo que generó realidades distintas entre los vecinos.
“Cada beneficiario, de acuerdo a su realidad, pudo avanzar o no en su construcción. En nuestro caso, estábamos construyendo para dejar de alquilar y hoy todo quedó pausado hasta saber si el lugar será apto para vivir”, señalaron. Ambos indicaron que accedieron a créditos —uno privado y otro del IPB— para avanzar con la obra, que actualmente se encuentra detenida.
Según relataron, si bien su vivienda no sufrió daños estructurales y no presenta fisuras —incluso con la platea ya realizada—, la preocupación pasa por la falta de certezas. “No es la misma situación que la de otros vecinos que estaban viviendo y hoy no tienen dónde quedarse, pero también necesitamos que se conozca nuestro caso”, remarcaron.
Los vecinos informaron que aún no está disponible el informe técnico que determinará la situación del sector, aunque se les indicó que este miércoles habrá una reunión con el Ejecutivo municipal donde se esperan definiciones clave. “Necesitamos saber si la zona es habitable o no, y bajo qué condiciones, o si se va a asignar otro lugar”, expresaron.
Otro de los puntos de preocupación es la ausencia de servicios básicos. Actualmente, los terrenos no cuentan con suministro de luz ni gas, situación que suma incertidumbre al futuro de las construcciones.
Durante la jornada, fueron atendidos por el funcionario Pablo Guzmán, quien les informó sobre la próxima reunión y se comprometió a prestar atención a la situación de los servicios y a brindar más información cuando esté disponible.
